El destino y yo

federico fuertes guzman3 Mi vida se desarrollaba a treinta pasos por minuto. A esta velocidad no conseguía demasiadas cosas: llegaba a los bares dos segundos después de que una pareja ocupara la última mesa libre, veía a un señor que pagaba en caja el último abrigo de color negro que quedaba de mi talla y me conformaba con oler el croissant que una respetable dama compraba en la pastelería antes de que retirasen la bandeja hasta la siguiente hornada.
Desde que entró la primavera aceleré mi velocidad hasta cuarenta pasos por minuto. Llego siempre a tiempo y son otros los que quedan frustrados pero no puedo dejar de mirar atrás pensando en los zarpazos o las caricias que mi destino, el de un hombre de treinta pasos por minuto, me tenía reservados. La distancia se agranda día a día y voy perdiendo su rastro a una velocidad de diez pasos por minuto.

Federico Fuertes Guzmán
Los 400 golpes. E.D.A. libros,2008

http://www.uncuentoaldia.es/

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