Paulo Coelho responde a este blog

Por: Juan Arias


Paulo Coelho

Paulo Coelho, el escritor brasileño vivo más leído, traducido y vendido en el mundo, el mejor embajador de este país en el extranjero, miembro de la Academia de las Letras de Brasil, ha querido responder a unas preguntas de este blog sobre la crisis que azota al Planeta.

En el debate entablado a veces en este blog sobre las diferencias entre europeos, y concretamemnte entre españoles, brasileños y latinoamericanos en general, Paulo Coelho es un buen testigo del mismo ya que es un brasileño, un latinoamericano, que vive hoy en el corazón de Europa.

Para los curiosos, el escritor dejó su precioso piso de Rio, en Copacabana frente al mar, para irse a un pueblecito francés donde convirtió un viejo molino de agua en su casa.

Es además ciudadano del mundo que se ha recorrido innumerables veces para sus encuentros con sus millones de lectores en todas las latitudes.
Recuerdo que en Rio tenía encuadrada una foto que le había enviado la revista francesa Paris Match. Era la de un beduino, sentado en la arena del desierto, leyendo la traducción al árabe de su libro El Alquimista. El sueño prohibido de todo escritor. Es uno de los diez libros más leidos en el mundo.

He aquí las preguntas planteadas por el blog a Paulo Coelho y sus respuestas que me envió de viva voz, en español, y que mi mujer, la poeta Roseana Murray, me transcribió, pero a caro precio: me pide un beso por palabra transcrita.

Paulo Coelho (Alquimista)

 P.  – El mundo está, en general, en profunda crisis y los caminos de la vida se están llenando de víctimas inocentes. ¿Crees que esta crisis nos llevará a un nuevo abismo o podrá convertirse en esperanza de algo nuevo y mejor?

 R.- Yo, sinceramente pienso que el mundo siempre estuvo en crisis. Si miramos la historia no es tan diferente de lo que tenemos hoy. La diferencia consiste en que hoy tenemos mayor conciencia de lo que pasa gracias a internet, a las redes sociales. Como en todas las crisis, hay un sentimiento de abismo, pero en dirección a un mundo mejor. Si miramos hacia atrás, la crisis viene desde el imperio romano que nos llevó a la Edad Media y sus tinieblas.
Después de la crisis de la segunda guerra mundial que nos condujo a un periodo de paz muy interesante es difícil prever lo que pueda suceder ahora.

P. – Tu eres conocido como escritor de la esperanza, a pesar de que en tu biografía cuentas con momentos difíciles como tus luchas para salir del infierno de las drogas, la cárcel y tortura a manos de los militares durante la dictadura de Brasil y hasta tu pasaje por el manicomio.

Beduino leyendo El AlquimistaR. – Yo pertenezco a esas personas que, a pesar de todo, siempre tuvieron mucha esperanza. Yo la tuve hasta en mis momentos más oscuros. La esperanza es lo que me quedó en la caja de pandora y la guardo en ella. Es lo que da sentido a todo, a nuestro trabajo, a nuestro sudor, a nuestra vida. Pero más importante que la esperanza es participar del cambio si queremos que la crisis acabe convirtiéndose en algo positivo.

 P.–  ¿Qué aconsejaría a los que atrapados por la crisis, se ven imposibilitados de creer que es en las noches más oscuras cuando mejor se ven las estrellas?

 R.- Existe esa idea de la imposibilidad de creer que a través de la crisis pueda surgir una luz más viva. Existen los cielos y las estrellas en las noches de oscuridad, y existe la noche oscura del poeta Juan de la Cruz, donde uno puede encontrar lo divino que existe en nosotros zambulléndonos en nuestro interior. Es una noche oscura en la que brilla nuestra conciencia.

P.- Recuerdo que nunca te gustó la “teología de las tragedias”.

R.-  Es verdad. Yo no siento esa necesidad compulsiva de las tragedias para llegar a algo mejor. Me sorprende que se haga apología de la tragedia como algo positivo. Son sobretodo los intelectuales los que tienen esa obsesión por la tragedia. Si hablas de esperanza, te sacan a relucir el cinismo. A los intelectuales les gusta lo de “cuanto peor, mejor”. Justifican su vida miserable intentando probar a todos que todo es miserable. Y no es así. Si miramos hacia atrás, los verdaderos intelectuales desde la Grecia a hoy, desde Lucrécio a Heidegger, todos tienen una perspectiva más positiva, más real de la historia que los intelectuales de hoy.

P.– También fuiste siempre alérgico a la negatividad. Hasta fuiste acusado de ser excesivamente “positivo”.

R.- Es cierto. Y no sólo el catastrofismo, el amor por el odio, me descorazonan. Me duele el culto a la negatividad. Siento que existe un lado pervertido de amar todo lo que lleva el sello de lo negativo.

P.- Hay un debate en curso entre los lectores de este blog (españoles y latinoamericanos) sobre si los españoles y europeos en general, somos arrogantes, egoístas, malhumorados y los latinos, al revés, más humanos y cercanos al dolor y a la solidariedad. ?Crees que se debe generalizar?

R.- No. Es un arquetipo. Un debate sin sentido, porque no estoy hablando de alguien conocido. Yo viajé por toda la España desconocida y me llevé muy bien con aquella gente. Viajé por México, crucé la América Latina como hippy y nunca encontré arrogancia. Ahora, en los caos de arrogancia, cuando te pones en el mismo plan y contestas con un grito, la gente se calla. Eso acontece en todo el mundo y no sólo entre nosotros. Uno tiene que saber defenderse ante la arrogancia. De hecho, cuando te defiendes, todo queda mejor. Todo el resto son arquetipos. Lo mismo pasa con los medios de comunicación. Pretenden saberlo todo, explicarlo todo, hasta en economía. Y a veces resulta patético. Cuando empezamos a generalizar, es porque las cosas van mal.
En vez de discutir si somos arrogantes o malhumorados, vamos a discutir qué hacer en este momento para mejorar la calidad de nuestra vida y la de los demás.

P.– Tu, que eres peregrino del mundo, ¿qué piensas del ser humano en general?
¿Es cierto que a veces los animales nos ganan en “humanidad”?

R.– No, no nos ganan los animales en humanidad. Eso es un engaño. Son temas totalmente distintos. Lo que yo veo en los seres humanos, y cada vez aparece más visible, es la necesidad de compartir con los demás. Yo como escritor, otro como lector. Eso no nos hace mejores ni peores, sino distintos. No podemos decir románticamente que los animales son mejores que nosotros. Si acompañas durante tres días el National Geographic Chanel vas a ver lo cruel que es la ley de la selva y cómo es allí la vida. Es una pura confrontación.
Aquí, donde vivo hace frío y yo lucho contra él. Donde hace calor lucho contra el calor. El gato intenta comerse al pájaro que está fuera y el pájaro comerse al gusano. Eso no es nada equivocado. Es lo que es. Es la sobrevivencia.

Paulo Coelho- Las confesiones de un peregrinoP.- En nuestro libro Las Confesiones de un peregrino, traducido a tantas lenguas, dices que uno de los éxitos de tus libros es que consiguen hablar “al niño que llevamos dentro” y que nos acompañará hasta la tumba. ¿Sigues creyéndolo?

R.- Sí. Mi éxito es hablar del niño que llevo dentro y que también anida en el corazón de los lectores. Podemos hablar de temas profundos y serios, pero es siempre el niño que mira al mundo con esperanza, el niño que va descubriendo las cosas. La inocencia lo lleva a encontrar soluciones siempre diferentes y nuevas.

P. –Cual crees que es la mayor virtud del Homo Sapiens y su peor pecado?

R.- La mayor virtud es reconocer que existen misterios en la vida y su peor pecado, intentar explicar esos misterios.

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Y la virtud que más distingue a Paulo Coelho, desde siempre, es su generosidad y su sinceridad. Nunca ha escondido ni sus glorias ni sus debilidades. Quizás sea ese también uno de los éxitos de sus escritos y del afecto que le profesan millones de lectores.

Cuando acabé mi libro de conversaciones con él, al final de los años 90, en Rio, no quiso revisarlo antes de su publicación. Lo leyó un gran amigo suyo y le aconsejó no publicarlo por algunos episodios que contaba de su vida con tanta crudeza y sinceridad que, según él, podían empañar su imagen ante los lectores.

El escritor le respondió: “No, a mis lectores les encantará conocer toda mi vida, con sus luces y sus sombras. Conocerme como soy”. Y el libro se publicó sin un retoque, y los lectores, como él preveía, apreciaron su gran sinceridad.

Paolo Coelho leido por Lula

Paulo Coelho ha autorizado la reproducción en este blog de sus palabras que dieron lugar a la entrevista. Algunas pequeñas diferencias con el texto escrito fueron hechas por él mismo.

Download Áudio de Paulo Coelho

http://blogs.elpais.com/vientos-de-brasil

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