Espejito, espejito, ¿cómo seré dentro de 10 años si bebo demasiado?

Por: Mikel López Iturriaga | 16 de enero de 2013

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Las campañas contra el abuso del alcohol y las drogas han jugado tradicionalmente la baza del miedo: accidentes, malos viajes, gusanos que se meten por la nariz… Sin embargo, ninguna nos había proporcionado el pánico de vernos a nosotros mismos tras unos cuantos añitos de despendole. Esta bendita inocencia se ha acabado con el nacimiento de la aplicación para móviles Drinking Mirror.

Creada por el Departamento de Salud de Escocia, la app tiene un funcionamiento muy simple: subes una foto tuya, eliges cuantas copas de vino te tomas a la semana, y te devuelve una imagen de cómo serás dentro de una década. Cada copa se supone que contiene 175 mililitros. Si tomas entre una y cinco, engordas y enrojeces levemente. De seis a diez, empiezas a parecer un borrachillo de ojos inyectados en sangre y venillas por la cara. Si te pasas de diez, te conviertes en un odre lleno de alcohol con notables estragos en tu cara. Y si coges esta foto y le pones diez copas más, el resultado es tan horrible que te planteas volver a beber alguna vez en tu vida.

La aplicación, que forma parte de la campaña Drop a Glass Size, está dirigida a las mujeres, al parecer el colectivo más perjudicado por el abuso de alcohol en Escocia. Según los datos oficiales, el 38% de las escocesas beben en exceso, el número de muertes por esta causa entre mujeres de 30 a 44 años se ha duplicado en los últimos 20 años. Aunque puedes usarla independientemente de tu género, piensa que si eres macho deberías aumentar un poco las cantidades, puesto que según las autoridades sanitarias escocesas los hombres pueden beber algo más que las mujeres sin poner en riesgo su salud.

Como podréis imaginar, lo primero que hice nada más saber de la existencia del Espejo del Beber fue bajármelo y utilizarlo con una foto mía. No soy de los que toma más de 10 copas de vino a la semana, pero bueno, por si las moscas… El resultado fue bastante alarmante. Y más alarmante aún el de las más de 20 copas.

Yo drinking mirror

Para mostrar el efecto del alcohol en otras caras, decidí jugar con rostros de personajes de actualidad en España. Espero que si lo ven no se molesten, porque no estoy insinuando de ninguna manera que beban demasiado, ni siquiera que beban: sólo quiero enseñar cómo funciona la aplicación. En la primera persona que pensé, no sé por qué, fue en Ana Botella, que quedó así.

Ana botella drinking

El héroe de Pesadilla en la cocina, Alberto Chicote, fue el siguiente en pasar por el espejito mágico. Resultó seriamente perjudicado, diría que casi tanto como yo.

Chicote drinking mirror

¿Y qué pasaría si aplicamos Drinking Mirror a una joven estrella del deporte? A Messi el sobrepeso le deforma la cara hasta parecer un leñador vasco con excesiva afición a los txikitos.

Mess drinking mirror

No sé si por el photoshop de la foto original o por el hecho de ser tonadillera, Isabel Pantoja produjo un efecto extraño. Se le enrojecieron un poco las mejillas y los ojos, pero más que nada le creció la mandíbula.

Pantoja drinking mirror

También me entretuve un rato con el yerno de Su Majestad el Rey, Iñaki Urdangarín.Esto es lo que pasaría si sus tribulaciones con la justicia le llevaran a pimplar en exceso en los próximos 10 años.

Urdangarin drinking mirror

Por último, pasé por el Drinking Mirror a mi idolatrada Massiel. La mujer que cantó La, la, la, Eres y Más fuerte se transformó en una especie de travesti hinchada por la cortisona.

Massiel drinking mirror

Como habréis podido comprobar, Drinking Mirror es bastante mejorable en cuanto a sus resultados gráficos, y no sé si resulta un poco exagerada: conozco a personas que beben entre 5 y 10 copas de vino a la semana desde luego no están así (puede que sus hígados tengan una opinión diferente, hablo del aspecto físico). Probablemente mucha gente se limite a hacer unas risas con la aplicación, pero como idea para concienciar al público del efecto del consumo diario del alcohol no va por el mal camino. Sólo le falta una alerta automática que haga aparecer tu foto de futuro alcohólico en el móvil cuando te vayas a servir el segundo o el tercer vaso, pero supongo que la tecnología aún tiene que avanzar para eso.

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