¿El sexo vuelve a dar miedo?

Por: Juan Arias

Adauto NovaisAl parecer, el sexo vuelve a dar miedo. Imágenes sobre sexo hieren más que las de la violencia. El filósofo Adauto Novaes, responsable del ciclo de conferencias organizada en la Academia Brasileña de las Letras, sobre el tema “Cambios: el futuro no es ya como era”, ha denunciado que existe “un proceso muy reaccionario en el mundo, en el campo de la política y de la moral’ y añade que hoy ese conservadurismo es muy superior hoy que en los años 60 y 70.

La crítica del filósofo brasileño se refiere a la censura llevada a cabo en el site de la Academia de las Letras, de la obra de Gustave Coubert, la famosa pintura “El origen del mundo”, en la que el pintor presenta la vigina de una mujer, expuesta en el Museo D`Orsay en París. La pintura fue censurada en el momento en que el catedrático de la Universidad de CampinasJorge Coli, pronunciaba una conferencia en directo en el site de dicha institución.

Fin del mundo (2)
El tema de la conferencia, en el ámbito de seminario sobre “Cambios”, versaba sobre sexo y pornografía en el contexto actual del supuesto avance del conservadurismo. Se trataba, según Coli “de un análisis reflexivo sobre las nociones de pornografía, erotismo y sexualidad dentro del arte”.

El catedrático fue informado sólo después de su conferencia de la censura. Además del cuadro “El origen del mundo”, otras dos obras de arte, de Jeff Koons, fueron también suprimidas del site.

Los responsables de la Academia Brasileña de Letras, han alegado que los cortes fueron llevados a cabo porque el site de la institución va dirigido a jóvenes de todas las edades y no sólo para los mayores de 18 años y que el conferenciante había anunciado que las imágenes que iba a apresentar eran para mayores de 18 años.

La Academia se ha manifestado contra todo tipo de censura, pero ha querido subrayar que también es consciente” de su responsabilidad sobre las materias publicadas en su site”.

Para el filósofo Adauto, sin embargo, esa censura llevada a cabo por la Academia de obras de arte que ya están expuestas en museos internacionales abiertos a todos los públicos, confirman que está en curso un “nuevo conservadurismo” de tipo ético además de político en toda la sociedad.

No se si es cierto o no, que estamos viviendo una nueva ola de conservadurismo moral. Es curioso, porque de lo que se acusa hoy a nuestra civilización es de un exceso de permisivismo sobretodo en materia de sexo.

Lo que me ha llamado la atención de esa crítica contra la Academia de Letras,acusada de haber llevado a cabo un acto de censura de obras de arte de carácter sexual, es que el sexo continúa siendo visto como más peligroso para los jóvenes que, por ejemplo la violencia o la corrupción.

La periodista y escritora brasileña, Eliane Brum, cuenta que pidió a su marido como regalo una reproducción de la obra de Coubert, que le encantaba. Cuando llegó a su despacho, su empleada, al verla dio un grito; “!Es el fin del mundo!”. Y la escritora le respondió: “No, hija, no es el fin del mundo, es el inicio del mundo, ya que toda la humanidad nació de una vagina”.

Lo cierto es que el famoso cuadro, ya pasó por mil manos y fue hasta secuestrado por los nazis durante la II Guerra Mundial. Pasó hasta por las manos del famoso psicoanalista Lacan quien lo escondía detrás de otro cuadro. Y siempre causó un cierto temblor.

Me pregunto, sin embargo, si la Academia Brasileña de las Letras hubiese censurado por ejemplo obras de arte referentes a la violencia. Creo que ni las escenas más crudas, no sólo en el arte sino en la realidad, que vemos cada día en las televisiones, hubiesen sido censuradas en una conferencia que versara sobre la violencia.

Personalmente, pienso que el peligro hoy de nuestra civilización no es precisamente el sexo ni la pornografía, sino justamente esa violencia que envuelve al mundo y que aparece, llena de sangre, cada momento a nuestros ojos, llegada de todas las partes del Planeta, perpetrada en guerras fratricidas y en carteles criminales de los narcotraficantes y mafias varias del mundo.

Esas imágenes de violencia son, sin duda, más peligrosas que cualquier pornografía. Y nadie parece temerlas  demasiado ni menos censurarlas.

Violencia

 

Fuente: http://blogs.elpais.com/vientos-de-brasil

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