Lo que está pasando es inaudito

Lo que está pasando es inaudito

Muchas personas me han escrito para pedirme que denuncie públicamente algo que las tiene furiosas.

¿Qué? El hecho de que nadie esté cubriendo los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.

Sus argumentos van, desde el indiscutible hecho de que somos potencia en esta clase de competencias, hasta la doble moral de nuestras televisoras que un día apoyan a las personas con capacidades diferentes y que al otro se olvidan por completo de ellas.

¿Sabe qué? Tienen razón pero hoy le voy a proponer algo diferente. En lugar de regodearnos en nuestra desgracia y de insultar a los canales a los que siempre insultamos, ¿por qué no nos vamos más arriba?

¿A dónde? Al Comité Paralímpico Internacional, a los anunciantes y a la televisión pública.

¿Qué son los Juegos Paralímpicos? Un negocio, un vil negocio. Sí, yo sé que es muy políticamente incorrecto decir esto cuando hay personas con discapacidad de por medio, pero es la verdad.

Esta institución existe porque alrededor de ella hay una industria que le deja dinero. Olvídese de que: sí, cómo no, vamos a promover el deporte, a mandar un mensaje de paz, a defender la dignidad de los discapacitados y de todos esos cuentos.

Ellos quieren dinero y, por lo mismo, en lugar de regalar los derechos de las transmisiones de estas competencias, los venden muy caro y no solo eso, venden lo que pueden, desde el recuerdito más estúpido hasta lo que usted ni se imagina.

¿Por qué nuestras más grandes televisoras no compran los derechos de este evento?

No es porque no quieran, no es porque a usted o a mí no nos interese, es porque no ha habido anunciantes que clamen: yo les pago lo que quieran, tráiganse los Juegos Paralímpicos.

Por eso le digo, no nos vayamos con las televisoras, vayámonos con las marcas que juran y perjuran que están muy comprometidas con el deporte y con la sociedad.

¿Por qué aquí no cooperan como lo hacen cuando hay futbol? ¿Por qué no le entran como le entran al box, a las luchas y a los otros deportes?

¿Les da miedo que se les asocie con sillas de ruedas? ¿Se les hace poco erótico que se les asocie con gente mutilada? ¿Se les hace poco aspiracional que se les asocie con personas discapacitadas?

Pues qué discapacitadas están ellas, pero del alma. Por eso luego nadie les cree sus campañas de responsabilidad social.

Sí, es una desgracia que nuestros canales privados no transmitan los Juegos Paralímpicos con la misma euforia con la que transmiten los Juegos Olímpicos, pero el origen de esa desgracia no está en ellos, está en las marcas que los patrocinan.

Son buenísimas para exigir contenidos conservadores y para pararse de pestañas si hay balazos o si se cuestiona la religión. ¿Por qué no son así de buenos para exigir contenidos paralímpicos?

¿Y qué tiene que ver la televisión pública en esta historia? Mucho porque, tristemente, este fenómeno de silencio no es exclusivo de México, es mundial.

Solo que en el resto del planeta, incluyendo países hermanos como España y Argentina, la que sale al quite con los Juegos Paralímpicos es la televisión pública.

Es su obligación, su compromiso. Para eso existe, para eso se le paga. ¿Por qué nuestra televisión pública no está cubriendo esto?

¿Le digo por qué? Por la falta de visión de sus directivos, por la falta de interés de nuestras autoridades y porque nosotros no decimos nada.

En esta historia, a quien le correspondería traernos los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 es a Conaculta Canal 22.

Ellos han traído otros juegos, ellos estuvieron en los Paralímpicos Panamericanos y si se trata de vender, ellos son los únicos autorizados para ir con quien quieran para generar recursos.

¿Y qué están haciendo? Nada. Pudiendo estar haciendo todo, no están haciendo nada. Ni quién les pida un punto de rating. Ni quién les pida una venta.

En el colmo de la vergüenza, su gente de deportes, los señores del programa Ludens, por no decir nada más Mauricio Mejía, su conductor, está transmitiendo, sin equipo, desde su casa y sin ganar un solo peso, una twitcam de 10 minutos todos los días alrededor de las 23:00 horas.

Y por si esto no fuera suficiente, él y sus compañeros están subiendo materiales a YouTube.

¡Me muero! ¡Es un insulto! Canal 22 no solo hizo todo lo humanamente posible por hundir a Ludens en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, ahora le está dando la espalda por completo.

Qué pantalones los de Mauricio, qué compromiso con su público.

¿Me creería si le dijera que él ya consiguió que varios de nuestros atletas paralímpicos se convirtieran en sus corresponsales tuiteros? ¿No es la cosa más admirable del mundo?

Por favor, busque el trabajo de Mauricio Mejía y de Ludens durante estos Juegos Paralímpicos aunque sea en la internet y ayúdeme a que esto se critique por donde se tiene que criticar.

Lo que está pasando es inaudito. ¡No se vale!

Alvaro Cueva/mileniodiario

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