Los Juegos Olímpicos de la recesión

Los Juegos Olímpicos de la recesión

Difícil saberlo. La euforia, alegría, entusiasmo, felicidad y colorido de los Juegos Olímpicos que hoy se inauguran en Londres no necesariamente podrán compensar la caída económica: esa recesión que vive el Reino Unido desde hace varios trimestres.

El dato revelado esta semana —la caída de 0.7% en el PIB británico— es el tercero en ese tenor. Los dos trimestres anteriores el desempeño también fue negativo. Así es: el jubileo de la reina ocurrió durante este bache, y los juegos también lo harán. La palabra que están utilizando los británicos para describir su economía es “colapso”. Algunos lo calificaron de “nasty”. Guácala.

Esta es la primera ocasión que la economía británica cae en una recesión doble desde los setenta. Pero la pregunta ahora es la siguiente: ¿podrán los Juegos Olímpicos revertir la caída en manufactura y construcción —este sector se desplomó 5.2 por ciento—?

Ayer, el primer ministro David Cameron mostró desesperación. Relató sobre las medidas que ha tomado: “Teníamos los bancos más endeudados, estábamos sobrehipotecados, y teníamos virtualmente el mayor déficit presupuestario que cualquier país del mundo”. Añadió: “Nos arremangaremos para hacer todo lo posible para que las cosas sigan funcionando en la Gran Bretaña”. Cameron dijo ayer que los juegos levantarán a su país. La oposición, en voz del secretario de finanzas en la sombra, Ed Balls, enfatizó que las políticas del gobierno han sido un fracaso, según reportó la BBC.

Las palabras de ayer del presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, inyectaron un poderoso entusiasmo desde temprana hora a los mercados. Sin embargo, su vehemencia para hacer “lo que sea necesario” para salvar al euro no será suficiente si las poderosas economías de Europa no entran en un patrón de desempeño vigoroso.

El gobierno de Cameron estará buscando a partir de ahora y durante estos juegos que sus ministros atraigan más de 1,600 millones de dólares en inversión extranjera hacia ese país. Estos juegos son más bien una convención de gente de negocios mirando oportunidades, con más de 4 mil secretarios, ministros y directivos evaluando cuánto dinero invertirán ahí. Parece que lo de menos son… las medallas.

Carlos Mota/mileniodiario

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