La maravillosamente anodina vida del hermano pequeño de Brad Pitt

Por: Tom C. Avendaño

La operadora Virgin ha fichado al hermano pequeño de Brad Pitt, Doug, para su nuevo anuncio: un vídeo de dos minutos en los que el deudo de la superestrella describe lo maravillosa, patética y anodina que es su vida suburbana. Doug Pitt admirando su impresora o su caravana; Doug Pitt escuchando música de los 70; Doug Pitt cocinando… Más que en ver los genes de Brad Pitt sumidos en tareas tan cotidianas, y no protagonizando las favoritas de la crítica o dándole hijos a Angelina Jolie, lo gracioso del vídeo es la impecable vis cómica del Pitt no actor, dándole glamour a la existencia de una persona normal. Se trata de una campaña de la operadora para avisar de que ofrece “trato de famoso a precio de hermano de famoso”.

El caso es que el vídeo ha sido un relativo éxito viral y ha convertido, no sin ironía, al Pitt más joven en una estrella de las redes sociales por una semana. Como todo éxito viral, el vídeo no da mucho pie al comentario: lo que se ve es lo que hay; el hermano de uno de los famosos más conocidos y respetados del mundo haciendo apología de una existencia terriblemente aburrida. Se ve, se disfruta y se olvida.

Sin embargo, hay un área en la que el vídeo podría haber sentado un interesante precedente: los familiares de famosos de primera categoría, algo que, desde el desembarco famoseo en la era 2.0,  parecía reservado sobre todo para famosos de segunda.

Un hermano, un primo, o un padre de un famoso es una figura con enorme potencial cibernético: la combinación perfecta de un famoso en redes sociales y uno de tantos ciudadanos anónimos que es famoso gracias a las redes sociales. De hecho, Internet es el lugar perfecto para ser famoso sin saber cantar ni actuar ni encestar. Pero hasta la fecha apenas ha habido casos como el de Doug Pitt. No está claro si es porque las marcas comerciales no se han dado cuenta del baratísimo filón que tienen entre manos o si es porque a los familiares de los famosos no les apetece vivir de su nombre.

A menos que sean famosos de segunda. En Twitter encontramos a muchas madres decelebrities estadounidenses como Tina Simpson, madre de esas estrellas de realityestadounidenses relativamente desconocidas en España que son Jessica y Ashlee Simpson; o como Brenda Harvey Richie, la madre de Nicole Richie, otra joven que surgió de un reality y que ahora es presencia de cabecera en las revistas de corazón. Los casos más sonados son Lucille O’Neal, madre de Shaquille (su cuenta en Twitter se llamaba@Real_Shaqs_Mom; es decir, La verdadera madre de Shaq), que ya ha abandonado la red social de los minimensajes, y Mary Jo Deschanel, madre de las actrices Zooey (la protagonista de (500) días juntos) y Emily (Bones).

Estas cuentas no tienen los millones de seguidores que sí tienen los famosos en sí, pero tienen un buen par de decenas de miles, algo por encima del usuario medio. Lo cual quiere decir que hay, al menos, gente interesada en saber qué hace la familia de una celebrity.

Fuente: http://blogs.elpais.com/tuitologia

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