El ogro voraz

El ogro voraz
Pintura expresionista de Rolando Bracamontes

Esta crisis que ya se ha presentado de todos los colores y adquirido casi todos los aspectos va girando desde el drama a la tragedia y de la tragedia, como sucede con los exagerados gestos de sus malos actores, al comic que lleva hasta el ridículo. ¿Una Angela Merkel que se erige en la juez del bien del mal, en la madrastra de las siete llaves, en la devoradora o superhéroe que aniquila a millones de familias en no importa en qué lugar? ¿Es eso? Y si es eso ¿por qué no la matan ya? Tiene derecho de veto, dicen los especialistas pero ¿no podría ser también ese veto su curativo puñal? O es que todos los mandamases siguen tomándonos a chacota y con sus mentiras sólo nos inducen llevan a sentir pánico y pánico: al borde del abismo, del precipicio o al repetido apocalipsis final.
Nada de cuanto sucede parece ya real. Más bien la absurda reticencia ante las soluciones que todos ven menos alguien Gordo que no ve, los constantes fracasos de las cumbres que nadie sabe en qué emplearon su quehacer o el lentísimo modo de afrontar las medidas convenientes aquí o allá presentan este gran embrollo de la Gran Crisis como una gigantesca maniobra de la falsedad. Dicen que es incompetencia pero es sobre todo ganas de presionar potentemente sobre las conciencias y lograr, puesto que esa prensa especulativa procura tantos beneficios, el punto crítico en que la reducción de la condición humana venga a ser paralela a la reducción de su sueldo, de sus vidas, de sus conocimientos y de sus dignos deseos mismos de explotar y matar.

http://www.elboomeran.com/blog/11/vicente-verdu

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