¿Y si gana “El Peje”?

¿Y si gana "El Peje"?

A dos semanas de las elecciones, El Peje está en segundo lugar. La súbita y refrescante sacudida de los estudiantes del #YoSoy132 le ayudó. En un promedio de las preferencias de las encuestadoras anda en alrededor de 30%, unos 16 millones de votos, con un 60% de votantes.

La tesis de plazas llenas no es igual a urnas favorables es un lugar común. A veces se usa para restar importancia a las movilizaciones masivas.

Para millones de ciudadanos y una buena parte de ellos jóvenesprimerizos como electores, El Peje es un candidato de izquierda. No lo comparto. Lo padezco. Es una realidad política, evadirla es hacerle al avestruz.

No es poca cosa que la tercera parte de los electores tenga como opción a la izquierda. En el DF la preferencia por las izquierdas supera 60%.

Los movimientos sociales de medio siglo han calado hondo en la capital. Eso es un patrimonio invaluable, independientemente de lo electoral y de sus resultados.

Hay otros logros muy importantes de las izquierdas en el DF.

Avanzadas leyes en materia de aborto despenalizado, reconocimiento de parejas homosexuales, la muerte asistida. Son de vanguardia a escala mundial.

Las prácticas culturales de todo tipo, que se expresan en conciertos masivos en la plaza pública, y cientos de proyectos de promoción de la lectura, las artes y el apoyo a la educación gratuita con cientos de miles de becas son también logros de izquierda.

La euforia de los partidarios del Peje es proporcional al rechazo al PRI y al PAN.

La esperanza en que una victoria del Peje será el cambio verdadero es el alimento de la movilización masiva en su favor y se ha extendido a zonas antes vedadas, como es el norte del país.

Las inmensas trabas del proceso democrático derivadas de casi un siglo de dictadura perfectadañaron profundamente la cultura política. Sobrevive una actitud infantil. Los rumores logran convertirse en verdades, aunque sean inverosímiles. El Peje alimenta mucho ese infantilismo con sus complóssus cercos informativossus fraudes anunciados y su apostolado fanático.

En todo el continente las izquierdas han triunfado: la consistente e inteligente del Uruguay, la impresentable de Chávez, la moderada de Chile, la de identidades étnicas en Bolivia, la nacionalista de Perú y Ecuador, la inexplicable del peronismo en Argentina.

¿Por qué México habría de ser la excepción?, aunque sea con el echeverrismo tardío, necesita ganar. A lo mejor es su canto del cisne.

Ya vendrán otros tiempos… y otras izquierdas.

Joel Ortega Juarez/mileniodiario

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