Nuestro futbol, o la simulación permanente

Nuestro futbol, o la simulación permanente

Es curioso que en momentos en que las selecciones mexicanas de futbol tienen algunos buenos resultados y una vez más caemos en el embrujo de una “muy buena generación de jugadores” —¿cuántas veces hemos escuchado lo mismo?—, nuestra liga local pase por malos momentos.

Tan malos que dueños y directivos se han inventado un nuevo ardid publicitario con el que al mismo tiempo que pretenden revivir la liga, confiesan sus preocupaciones: ratings descendientes, menor asistencia a los estadios, menor comercialización.

Entonces, después de mucho pensarle, llegaron a la conclusión de que lo que nos salvaría era… ¡Cambiarle el nombre a la liga! Ahora será la Liga MX. Y la Copa MX, y así. Bueno, no será injusto, también cambiaron a los titulares de tres comisiones y prometieron cambiar el estilo del arbitraje —seguro eso es lo que tiene mal a la liga—, para hacerlo más mexicano, menos protagónico (sic). Y además, nuestros sabios directivos revivieron el torneo de copa, porque lo que realmente necesitamos para entusiasmarnos con nuestro futbol es un Atlas-Neza.

El director del todo esto, que es el mismísimo señor De María que a tan altos niveles llevó nuestra liga en años anteriores, y por tanto ha sido nombrado el jefe de todo lo MX, informó que pidió a los dueños de los equipos: “Que la idea del espectáculo la tomen en cuenta para que se la transmitan a sus respectivos cuerpos técnicos y jugadores”.

Dijo más: “Queremos fomentar la competencia leal entre los afiliados, queremos que la familia fuera de la cancha respete la competencia leal, queremos mejorar, lo hemos englobado en una visión de ser una liga profesional con nivel de excelencia, con estructuras administrativas sólidas, con estructuras físicas, estadios seguros y cómodos y una afición creciente”.

¿Para cuándo? —preguntaron los reporteros al nuevo director de la Liga MX.

“Se espera que en 2015 se pueda tener una asistencia promedio de 50 por ciento, con estadios seguros y servicios de primer nivel, con un código de ética y un comportamiento que mejore la percepción actual”. Cambiando el arbitraje y la comisión de controversias, en tres años irá más gente al estadio. Ese es el plan.

Lo de hacer un nuevo torneo, o revisar el número de extranjeros, o reducir el número de equipos, o… “No hubo condiciones para eso”, dijo el nuevo líder de la MX.

Es decir, le vamos a echar ganas, pero sin ningún cambio estructural. Lo mismo pero revolcado, pues. Buen ícono para lo que viene pasando en el país hace décadas.

La Volpe y Hugo inauguran la MX. La Volpe contra Hugo, me lee usted bien. Eso si es regresión, con morbo.

Carlos Puig/mileniodiario

Deja un comentario