La realidad (ahora sí) es otra cosa…

La realidad (ahora sí) es otra cosa...

Mi amigo, economista, académico de la UNAM, Ciro Murayama ha pasado la última semana en Twitter discutiendo, aclarando, peleando con fantasmas.

En la red social comenzó a correr la especie de que la empresa Hildebrando, sí, esa, la de un cuñado del presidente Calderón, era la que había construido la base de datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares.

Resulta que un señor Jorge Alberto López Gallardo, profesor de Física —sí, de Física— de la Universidad de Texas en El Paso, quien hace un tiempo publicó un libro probando, según él científicamente, el fraude electoral de 2006, publicará otro libro en que anuncia —también “científicamente”— que habrá fraude en 2012.

En un periódico en español en Texas se publicó a principios de mayo una entrevista con el físico López Gallardo en la que entre otras linduras dice que “el fraude electoral de 2006 estuvo bajo el control del Consejo Empresarial, que se beneficiaría con la disminución de impuestos, con la obtención de puestos políticos y de otros beneficios”. Y sostuvo: “Ahora sucede lo mismo, son gente que no quiere cambiar el statu quo”.Citó, además, que El Chapo Guzmán ha desarrollado una poderosa red de políticos, empresarios, líderes empresariales, banqueros y funcionarios de seguridad que pueden influir en las elecciones presidenciales”.

Y en ese mismo artículo dice el físico: “El IFE contrató a la compañía de software Hildebrando para procesar los comicios de 2006, y es la misma que lo hará en las elecciones de 2012”.

Pues resulta que la declaración de un físico de El Paso, Texas, se amplificó, se recogió en portales, se repitió, tuiteó y retuiteó hasta que fue trending topic en la red social. Para el 30 de mayo, en 16 minutos alcanzó hasta 15 mil impresiones.

Ciro Murayama es miembro del comité académico de expertos que supervisa el PREP del IFE, además de buen tuitero.

Y se dio a la tarea de desmentir, responder, aclarar a la bola de irresponsables anónimos que desde cuentas con nombres extraños aseveraban sin ninguna prueba que —ñaca, ñaca— el diablo Hildebrando haría el fraude electoral de 2012.

De poco sirvió, y de hecho algunos tuiteros acusaron a Ciro de ser parte de un enorme complot.

El absurdo creció de tal manera que el IFE tuvo que publicar ayer la siguiente nota explicativa:

El falso caso de Hildebrando en el IFE.

El 20 de abril de 2006 La Jornada publicó que una empresa Hildebrando estaba relacionada con los sistemas informáticos del IFE, en particular con el PREP. Tal aseveración es falsa y se aclaró al día siguiente.

La especulación se basaba en el uso de Oracle (manejador de bases de datos) por parte del PREP. La empresa Oracle también aclaró lo pertinente. De hecho el IFE contrata con Oracle de manera directa productos y servicios, no a través de Hildebrando.

Es importante precisar, nuevamente, que Hildebrando no tiene ninguna relación con los sistemas informáticos del IFE, nunca la ha tenido. Al PREP lo asesora y supervisa un comité de expertos y lo audita la UNAM.

Esa es la ruta que va de la declaración de un profesor de física de El Paso en una columna de un diario en español de Texas, a un desmentido oficial del Instituto Federal Electoral.

En el camino, muchos habrán quedado convencidos de que el hermano de Margarita Zavala hará el fraude electoral de 2012.

Evgeny Morozov es autor de The NetDelusion: The Dark Side of Internet Freedom. Profesor invitado de Stanford y autor de decenas de artículos sobre, entre otras cosas, la calidad de la información en la red, escribió a principios de este año:

“Desde sus comienzos, la Red ha sido imaginada como una central de información global, un nuevo tipo de biblioteca, con la suma total del conocimiento humano al alcance de nuestros dedos. Y todo eso ha sucedido, con un detalle adicional: además de los elementos existentes ofrecidos en sus vastas recopilaciones, los usuarios también podemos depositar en ella nuestros propios libros, folletos o garabatos sin ningún, o muy poco, control de calidad.

Tal reunión de información así democratizada —cuando está dotada de inteligentes ajustes institucionales y tecnológicos— ha sido tremendamente útil, dándonos Wikipedia y Twitter. Pero también ha diseminado miles de sitios web que socavan el consenso científico, invalidan datos firmemente acreditados y promueven teorías conspiratorias. ¿No habrá llegado ya el momento de establecer algún sistema de control de calidad?”.

Vivimos en México una especie de endiosamiento de la red y las redes, como si la realidad siempre pasara por ahí. En un sistema de información horizontal, sin verificación de identidades, se mezcla lo verdadero con lo falso, la información con la propaganda y el entretenimiento.

Discernir hechos de invenciones debería ser tarea de periodistas.

Verificar. Tratar a la red, a las redes, como una fuente más. Desconfiar de ella. Y acordarnos de que la realidad también es otra cosa.

Carlos Puig/mileniodiario

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