España y el código penal

España y el código penal

Ese gol que el destino guarda en los partidos grandes le tocaba a Cristiano, por unanimidad o merecimiento propio. El futbol necesitaba una prueba de vida para no dudar de su existencia. La pelota llegó a su banda tal como estaba escrito, un rebote, una descolgada, con el partido roto por el cansancio y España perdida al frente. Cristiano entró al área (87’) y falló la ocasión más importante de su carrera, ese balón era de oro. A Portugal, como a su mejor futbolista, le faltaron las estrellas zurcidas al escudo que llevan los campeones. España, que tuvo una noche muy mala en gran medida por la solidaria presión portuguesa en todo el campo y el extraordinario régimen que formaron Veloso-Moutinho-Meireles-Coentrao-Pepe-Alves tuvo la fortuna que acompaña a los equipos que ya cruzaron la raya que pintan Mundiales y Eurocopas: sabe ganar. Tras el fallo de Cristiano el juego cambió, los tiempos extra fueron una versión más cercana a la realidad futbolística de ambos cuadros. España dominó los 30 minutos con Iniesta, Cesc, Busquets, Navas y Pedro causando graves daños en la moral del partido, pero le faltó tiempo y un especialista como Llorente, que con extremos en el campo podía definirlo con la cabeza. Del Bosque decidió morir con los pies en la tierra, casi lo entierran. Porque antes de la prórroga el partido fue diseñado por el Portugal de Paulo Bento, sobre el que tengo una enorme duda. 17 de los 22 futbolistas de su selección incluido él, pertenecen al clan de Jorge Mendes, el agente de José Mourinho. No sé ustedes, pero a mí me parece que el Portugal de anoche, en lo bueno y en lo malo, se parecía mucho al Madrid, pero sin Casillas. Sospechas aparte, España ganó con justicia y el código “penal” en la mano.

José Ramón Fernández Gutiérrez de Quevedo/mileniodiario

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