Comentario

En relación a un artículo publicado ayer “Un punto ácido y picante”, acerca de la apertura de un restaurante de comida mexicana en Madrid, me llegó este comentario de Ricardo Pérez Ruiz que quiero compartir en esta página ya que me parece interesante.

Buena Tarde:

Primero, muchas gracias por compartir cosas tan interesantes con sus lectores, felicidades por tan buen contenido.

Soy de Mérida, la de Yucatán, en México. Le comento que acá en nuestra tierra siempre nos ha enorgullecido la variedad de nuestra gastronomía y en ese sentido cuando sabemos de algún sitio fuera que nos hace el honor de incluir dentro de su menú alguno de nuestros platillos, nos sentimos halagados, pero de igual forma nos vemos obligados en ocasiones a corregir algún error que pudieran cometer. En este sentido le platico algo que tal vez usted ya sepa:

Para que la cochinita se pueda considerar “pibil” (de pib que significa enterrado) esta deberá ser cocinada en un horno de tierra, método tradicional en muchas culturas prehispánicas y que supongo usted conocerá su procedimiento.

El pan de don Hucho (conocido como panucho) creado en el barrio de Santiago en esta capital, según dice el mito por Don Hucho al no tener más que masa, frijol y cebolla y con visitas inesperadas, unió los ingredientes y despues de tortear la masa con manteca en una sartén en el momento en que se “inflaron” las tortillas les introdujo el frijol refrito en el medio y las sirvió con cebolla morada “sancochada” y por la rareza del platillo fue que después se hizo famoso. Tiempo pasó para que se le añadiera un nuevo ingrediente: el pavo adobado (marinado con achiote y naranja agria, que es un tipo de naraja precisamente de sabor agrio y no dulce que se da mucho en esta región. se asa el pavo tipo al carbón), que es como hasta ahora se sirve el panucho.

Con respecto al punto anterior, en la capital del país sabemos que los panuchos los preparan con cochinita “pibil” y como le comentaba anteriormente no le hacen justicia a ninguno de los dos platillos, y hasta cierto punto a los yucatecos nos da un poco de tristeza que puedan llegar a considerar aquello como “cochinita pibil”, “panucho” o panucho de cochinita pibil.

Le envío un saludo enorme, quedo a sus órdenes para cualquier aclaración y le felicito de nuevo por su excelente blog.

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