Alemania y España, fin del debate

Alemania y España, fin del debate

Alemania y España hasta ayer, ponen tierra de por medio en cuanto a dominar un estilo no sólo de juego, sino de competencia. Ganan como ellos quieren hacerlo sin que otra selección en el mundo pueda acercárseles, ni en Europa ni fuera. A este ritmo estamos frente a los más claros finalistas de la Euro y aunque falta mucho, también del próximo Mundial. No parece haber en el horizonte (dos años) un plan para detenerlos, es verdad que a un partido suceden cosas raras, pero jugando regularmente españoles y alemanes pierden un partido cada diez. Los últimos títulos en el caso de España han consolidado este sistema, apoyado desde luego por los que consiguió el Barsa jugando igual. Lo de Alemania es diferente, fue Jurgen Klinsmann quien fundó la nueva ola del futbol alemán. En 2006, a pesar del rotundo fracaso en casa, dejó una escuela de la que más adelante surgieron jugadores como Ozil y a la que Low, su asistente, le ha dado continuidad agregando un poco del viejo músculo que quizá le faltó a Klinsmann, mucho más romántico. Alemania pudo renunciar a aquella idea del 2006 terminando el juego de semifinal contra Italia (campeona) que la dejó fuera. Decidió seguir por la misma ruta cambiando el antiguo futbol vertical, pulmonar y rígido por otro mucho más ligero, elegante y creativo pero igual de sólido. En conclusión, lo único que cambio fue la forma de ganar aprendiendo a jugar. Ahora es cuando sacrificar dos Mundiales y una Euro empieza a dar resultados. España, en cambio, no modificó su forma de ganar, porque nunca lo había hecho, pero inventó un estilo que ha funcionado para hacerlo es decir, aprendió a ganar. Estos ejemplos resumen para mí el rancio debate entre ganar o jugar bonito, queda claro que es lo mismo.

José Ramón Fernández Gutiérrez de Quevedo/mileniodiario

Deja un comentario