La ventaja de Peña Nieto

Por: Salvador Camarena

La ventaja de Peña Nieto

Todo está listo para las elecciones presidenciales mexicanas del 1 de julio próximo. Los partidos políticos han resuelto ya quienes serán sus candidatos, las autoridades electorales han despejado las dudas sobre las pocas cosas que no están milimétricamente reguladas en la polémica ley electoral, los ciudadanos que llevarán a cabo el proceso ya están siendo convocados para recibir capacitación y la radio y la televisión emiten sin cansancio llamados a cumplir cívicamente en esa fecha.

Lo anterior nos hablaría de completa normalidad en la naciente democracia mexicana salvo que, a diferencia de los procesos vividos cada seis años desde 1994, cuando se contó por primera vez con un aparato electoral independiente del gobierno, esta elección ha sido una en que los aspirantes presidenciales llevan semanas prácticamente mudos, callados en pleno marzo, y más aún imposibilitados por ley para realizar mítines donde se llame por cualquier vía a votar por ellos. La ley electoral, reformada en 2007, acortó las campañas y para esta ocasión quedó un espacio de seis semanas tan sui generis que incluso hubo que inventar un término. Estamos en la “intercampaña”, periodo que va de la elección interna de los partidos al arranque formal de las campañas, fechado para el 30 de marzo. Los candidatos no quieren violar la ley que los limita, así que cada uno a su manera ha optado por el bajo perfil, pero no son los únicos: hay medios de comunicación electrónicos que incluso han prohibido a sus periodistas a emitir entrevistas con los aspirantes presidenciales.

En México tambien pueden ser multados los medios. El mes pasado las autoridades electorales resolvieron encontraron culpable a un peleador de box que promocionó a un partido –llevaba en el calzoncillo el logotipo del PRI–, por lo que deportista, e increiblemente también la televisora que transmitió la pelea que tuvo lugar en Las Vegas, Nevada, fueron multados. Este caso fue relativo a la elección del año pasado en el estado de Michoacán. La pelea de box tuvo lugar la noche previa a las elecciones y se transmitió en todo México, incluido suelo michoacano. Así que la probabilidad de ser multados es real.

Pero qué ocurre con el frenazo que marca la ley con este periodo de silencio, más si desde mediados de 2011 ya estaba todo México con el ánimo electoral encendido, ¿de qué se ha llenado el vacío que ha quedado por este mandato de ley? La respuesta es, sobre todo, de la información que surge de las encuestas que miden las preferencias electorales. Además, la disparidad entre las cifras de diversas casas encuestadoras que publican regularmente sus números ha resultado casi tan candente como si fueran los propios candidatos los que encendieran el debate, por lo que la llegada de nueva información es esperada con cierta ansiedad por políticos y medios de comunicación, y suponemos que por las audiencias.

Ayer fue el turno de revelar sus más recientes números de Consulta Mitofsky, una de las firmas con mayor reconocimiento en México en el terreno de las encuestas. Los estudios de opinión de esta compañía, particularmente en el tema de los estudios sobre preferencias electorales, se han constituido en una referencia. Este martes dio a conocer su tercer medición de los pulsos electorales desde que Josefina Vázquez Mota resultó electa candidata del Partido Acción Nacional. Así van, las preferencias, según esta empresa:

Asivan

De la gráfica anterior se desprende que Enrique Peña Nieto, el candidato del Partido Revolucionario Institucional, mantiene una considerable ventaja sobre Josefina Vázquez Mota (18 puntos si se toma en cuenta la variable que elimina al 19% que no declara preferencia), y esta a su vez ha mantenido su distancia sobre el tercer lugar, Andrés Manuel López Obrador, candidato de la alianza conformada por los partidos de la así llamada izquierda mexicana. Con cero puntos de preferencia aparece el último en llegar a la contienda, un ciudadano prácticamente desconocido que surgió como candidato del partido Nueva Alianza luego de que este abandonara de la coalición que respalda al priista Peña Nieto.

Tendencia

Con la gráfica que nos deja ver la tendencia, se puede apreciar lo que algunos interpretarán como una mala noticia para el PRI: su candidato perdió otros dos puntos. No es la primera vez que Peña Nieto ve mermada su ventaja. Ya le había pasado en diciembre, cuando tuvo un par de despistes polémicos –el abanderado tricolor fue objeto de burlas por no poder citar correctamente autores y título de tres libros o el precio de productos básicos de consumo. Esos episodios, según Consulta Mitofsky, le costaron entonces 3 puntos de preferencia electoral. Pero también cae un poco, medio punto, la candidata panista y el que gana un punto es López Obrador.

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En México mucho se ha hablado de la posibilidad de que al final de cuentas, cuando arranquen las campañas, la contienda termine siendo una batalla solo entre dos de los candidatos, con un tercero que se quedaría muy rezagado. La anterior gráfica nos ayuda a imaginar por quién optarían aquellos que vean perdido a su favorito, si el escenario en efecto se vuelve una parejera, como se denomina a las carreras de caballos en las que se compiten solo dos.

Dos cosas más a tener en cuenta. Según Consulta Mitofsky, su más reciente encuesta quincenal muestra que hay 2% más de ciudadanos que no saben por quién votarán, llegando ya a 19% del total de los consultados.

Finalmente, quiénes iban de punteros en las encuentas a estas alturas de las presidenciales de 2000 y 2006. En marzo de 2000 las preferencias estaban 46% a favor del candidato del PRI y 39% a favor del PAN. Ese año, como se sabe, ganó el panista Vicente Fox. En marzo de 2006, Andres Manuel López Obrador aventajaba 38 a 31% al hoy presidente Felipe Calderón.

Ya llegarán las campañas, pero mientras los mexicanos tienen las encuestas.

http://blogs.elpais.com/contando-america

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