El hip hop español penetra en Estados Unidos

Por: David Broc | 23 de marzo de 2012

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Hubo un tiempo en que nos parecía inviable, del todo imposible, que un grupo de rap español pudiera grabar o editar su música en un estudio de Nueva York. Fue entonces cuando llegaron El Club De Los Poetas Violentos y se plantaron en los D&D Studios, meca del hip hop underground de la Costa Este en los 90, para remasterizar su segundo álbum, La saga continúa… 24/7. También estuvimos mucho tiempo pensando que era una utopía pensar en la posibilidad de que un MC norteamericano estampara su firma en alguna referencia nacional, y ya son unos cuantos los raperos foráneos que han colaborado con alguno de nuestros artistas, de Jeru The Damaja a Talib Kweli pasando por Company Flow o Killarmy, por citar algunos ejemplos. Y en todo este tiempo siempre nos ha acompañado la tenebrosa sensación de que sería altamente improbable que se produjera el proceso a la inversa: ¿cuánto tendríamos que esperar para ver a alguno de los nuestros trabajando para el mercado estadounidense? Los valencianos Cookin’ Soul dieron respuesta a nuestra pregunta cuando consiguieron moverse fuera de nuestras fronteras y empezaron a producir beats para 40 Cal, CL Smooth, Graph o Ali Vegas hace unos años, y por suerte ellos no son la excepción que confirma la regla: el productor de Reus Diox se ha encargado de la producción íntegra de Conquest of the more, vol. 1: Entrar en España, el nuevo álbum del rapero de Chicago Infinito 2017.

Una de las claves de esta expansión es el aprovechamiento de Internet y las aplicaciones tecnológicas que facilitan la comunicación e interacción entre artistas. Ya no es necesario estar de cuerpo presente en un estudio ni tan siquiera conocer personalmente a los colaboradores, todo es mucho más ágil e inmediato. Con un Smartphone, un laptop y una conexión ADSL te bastas para poder colocarle tus beats a un MC neoyorquino. En palabras de Cookin’ Soul, Myspace cambió el juego y fomentó muchas conexiones con raperos underground de ahí, y eso demuestra que aquí se hace buena música. Las redes sociales han sido una de nuestras armas. Poco a poco hemos conseguido que prácticamente cualquier artista de hip hop haya oído hablar de nosotros. Las conexiones surgen simplemente mandando un mail o un tuit”. Y en el caso de Diox no fue ningún inconveniente la distancia física para llevar a cabo su proyecto conjunto con Infinito 2017. “El disco surgió de una manera totalmente espontánea cuando Infinito vino a Barcelona para hacer un show durante su gira europea del verano pasado. Los organizadores del evento son amigos míos y tuve la oportunidad de pasar un par de días con él y de que escuchase mi música. En principio surgió la idea de hacer unos temas y se llevó de vuelta unas cuantas de mis instrumentales. Fue entonces cuando me propuso el proyecto del disco y lo terminamos de desarrollar a distancia”. En cierto modo todos estos canales de comunicación han permitido, además, la desmitificación de la figura del rapero estadounidense, se ha roto esa aureola de personaje inalcanzable e inasequible, y ese también es un factor clave para el futuro de nuestros productores.

 

 

Estas ganas de proyectarse hacia el exterior, claro está, vienen acompañadas de talento, capacidad de trabajo y muchas horas a fondo perdido para darte a conocer. Cookin’ Soul lo tuvieron muy claro desde que iniciaron su andadura: Fue nuestra meta desde el primer momento, y es una gozada haber producido para clásicos como Kool G Rap o CL Smooth y para nuevos talentos como Mac Miller o Curren$y”. Por su parte, Diox, que ya tiene en su currículo producciones para artistas nacionales como Shotta o Demo, espera que este proyecto le sirva para expandir su nombre en la escena underground internacional: “Infinito 2017 es un prolífico artista muy respetado, estoy seguro de que haber trabajado con él me dará a conocer y espero tener pronto nuevos proyectos con otros MCs del panorama norteamericano”. La proyección de los valencianos es todo un hecho –no solo trabajan para artistas norteamericanos, sino también para raperos franceses, japoneses o brasileños–, y el balance de sus resultados obtenidos en un periodo relativamente breve se puede considerar una hazaña de la que deberán tomar nota los jóvenes productores que aspiren a abrirse camino. Y Diox puede darse por satisfecho: no solo ha conseguido producir íntegramente un album para un referente con solera y trayectoria en la escena independiente, sino que lo ha hecho con un sonido imponente que no debería pasar desapercibido en el ámbito underground. 

 

Para el productor catalán, la diferencia entre grabar con un MC español y uno americano básicamente es el idioma, el inglés es rico en monosílabos y les permite rapear de maneras distintas y mucho más variadas de como se puede hacer en español, y es por eso que quizás no están tan limitados para hacerlo en según qué tipo de instrumentales. Todo parece más fácil”. En lo que respecta al método de trabajo y la relación entre los dos artistas, “es bastante parecido a cómo se hace aquí, el grado de profesionalización es el mismo, el único punto a destacar sería la eficiencia y rapidez con que se ha llevado a cabo todo. Aquí todo es mucho más lento”. Cookin’ Soul son de la misma opinión: El proceso no es diferente de cuando trabajamos con un artista español. Funciona de la misma manera: nos basta una llamada de teléfono, un chat, un mensaje de whatsapp o un mail para perfilar el trabajo:  que si ‘Quítale un bombo en el segundo 37’, que si ‘alarga la intro’…. De hecho, esto hace que en ocasiones muchos de los artistas con los que trabajamos crean que ¡somos americanos!”.

 

 

Hace años que el hip hop español se desprendió de sus complejos históricos y empezó a perder el sentimiento de inferioridad con respecto a otras escenas europeas, pero para consolidar su fortaleza y mayoría de edad es necesario que consiga exportar su sonido más allá del mercado latinoamericano, cada vez más atento y pendiente de lo que se cuece aquí. Estados Unidos es el objetivo, y ya no parece un destino tan lejano e inalcanzable como hace unos años, ya no hay excusas que valgan. Y ya tenemos ejemplos para demostrarlo. Quién nos lo hubiera dicho hace unos cuantos años. En palabras de Diox, mi caso y el de Cookin’ Soul no son los únicos y últimamente se ven bastantes productores europeos en discos americanos. Lo que sí es cierto es que no hay muchos españoles entre ellos, y no creo que sea por falta de nivel, ni mucho menos. Por eso estoy seguro de que habrá más proyectos como éste, y que no será algo eventual”. En opinión de Cookin’ Soul, lo que falta es dar el salto y trabajar con artistas grandes. Hay mucha gente en España que tiene nivel. En realidad si estás empezando es igual de difícil que te escuche o te conozca un artista de primera fila español o americano. La gente tiene que currárselo más y, sobre todo, aprender ingles”. 

http://blogs.elpais.com/muro-de-sonido

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