El cáncer acorrala al trío de los 200 millones de discos

La enfermedad que ha causado la muerte a dos de los hermanos de los “Bee Gees”, diagnosticada también a Robin Gibb

Los “Bee Gees” vendieron más de 200 millones de discos y alcanzaron un éxito en los años 60 y 70 con el que quizás no habían soñado. Ahora tienen que pagar por ello un “peaje” en forma de cáncer, que ha atrapado a tres de los cuatro hermanos Gibb. Esa es, al menos, la explicación que ha buscado uno de ellos, el último al que se le ha diagnosticado la enfermedad.

El cáncer acorrala al trío de los 200 millones de discos

El cáncer acorrala al trío de los 200 millones de discos

El nuevo disco de los “Bee Gees”, que el mítico grupo, o lo que queda de él, presentará en concierto el próximo 10 de abril en el Central Hall de Londres, no puede tener un título más simbólico: “The Titanic réquiem”. Y, sin embargo, es algo así como una victoria momentánea frente a la adversidad, concebida en una situación muy difícil para los integrantes del grupo, pero no por ello nueva.

El disco fue compuesto por uno de los componentes de los “Bee Gees”, Robin Gibb (junto a su hijo Robin-John), después de que se le diagnosticara un cáncer de colon e hígado en 2010. Un mazazo más para él, que ya perdió por la misma enfermedad en 2003 a su hermano gemelo, Maurice, integrante del grupo, y a su hermano menor, Andy, en 1988, cuando tenía 30 años.

El cuarto miembro de la familia, e integrante del grupo, es Barry, que se subirá con él al escenario londinense.

Un “castigo” por los éxitos de los Bee Gees
Lejos de buscar una explicación médica a su enfermedad, Robin Gibb ha sorprendido en la prensa inglesa con la confesión de que está convencido de que este nuevo cáncer es “un precio kármico” que la familia tiene que pagar por los éxitos del grupo musical.

“Algunas veces me pregunto si las tragedias que ha sufrido mi familia, como la muerte de mis hermanos Andy y Maurice, o lo que me ha pasado a mí, no es una especie de precio kármico que estamos pagando por toda la fama y la suerte que hemos tenido”, aseguró al periódico “The Sun”.

Para llegar a esa conclusión ha influido, sin duda, el hecho de que Robin Gibb esté casado con la artista y sacerdotisa druida Dwina. “La enfermedad me ha hecho llegar a la conclusión de que hay que hacer en cada momento lo que te apetezca hacer”, asegura.

A lo largo de su prolija carrera, han recibido una veintena de galardones internacionales, entre ellos nueve premios grammy. Cuentan con 25 discos editados, algunos de ellos en el número 1 de ventas, y entre sus canciones más populares están Stayin’ alive, Night fever o How deep is your love.

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