Pornografía sociopolítica

Pornografía sociopolítica

Si Adam Smith estuviese vivo, debería escribir un apéndice a La riqueza de las naciones donde la mano invisible, después de estrangular a África y a América Latina, le hace un tacto rectal a la clase media del Primer Mundo mientras ésta sonríe y pide otro cubata. 

Aunque, puestos a resucitar a un economista, prefiero que sea Hobbes quien asome la cabeza, diga “os lo dije” y se muera otra vez. A ver si hay suerte, un turista lo graba con el iPhone y La Sexta lo emite en las noticias, entre el video de un niño obeso mórbido cantando a Britney Spears y alguna publicidad encubierta de target joven progre de núcleo urbano con estudios superiores. 

Pero que no cunda el pánico, ¿eh?, que estamos en buenas manos. Angela Merkel mete travellings en su discurso navideño para no parecer tan alemana, y Rajoy recorta el dinero para I+D+i, porque ya está bien de despilfarrar en tonterías, coño. 

¡Y que recorten más el presupuesto de RTVE! ¡Basta ya de gastar nuestro dinero en José Mota pudiendo gastarlo en privatizar un hospital! Y que nadie se queje, que ya sabéis que lo privado funciona mucho mejor que lo público. En eso Hobbes tenía razón: el ser humano es un asquito, y si le prometes a uno trabajo para toda la vida se vuelve andaluz de pronto por mucho que tenga veinte apellidos catalanes. 

El problema de este país, afrontémoslo, es que está lleno de españoles. Ya puedes colgar todas las banderas europeas que quieras, que a la hora de la verdad, Belén Esteban líder de audiencia y Marca el folleto más vendido. 

Ahora, como ocurre en las guerras, el alto mando ha ordenado bombardear los puentes para que el enemigo no pueda huir de fin de semana largo. En España, afrontémoslo, tenemos que ponernos a trabajar si no queremos acabar como los portugueses (esto es, vendiendo toallas y perdiendo a Maddie McCann). 

Apriétense los cinturones, que el Gobierno de la nación está a punto de despresurizar la cabina por el bien común. Si el Plan A no funciona pasamos al Plan B, consistente en negar la Biodramina a todos los jubilados para que se mueran por mareo en el viaje a Benidorm. Si eso tampoco es suficiente, habrá que librarse de los Ya No Sé Cuántos Millones de parados que una vez dijeron: ¿para qué voy a estudiar con lo que se gana en la obra? El plan es fácil: una partida de orujo adulterada, y en una semana todos cadáver. Para que la Haya no nos diga nada, podríamos enterrarlos en las cunetas, así descansarán al lado de sus abuelos, todo muy familiar. Luego ponemos una casita encima de la fosa y matamos dos pájaros de un tiro: sellamos viejas heridas y revalorizamos el terreno. 

La buena noticia en este festival de pornografía sociopolítica es que ETA, última seña verdaderamente idiosincrásica de una España cada vez más globalizada, ha decidido reinsertarse en el mercado. El problema es que no tienen experiencia en nada salvo en amenazar y matar personas, lo que limita su acceso laboral al ejército y a la banca. 

Afortunadamente, 2012 empieza con buenas noticias: los políticos ovacionan al Rey por pedir que juzguen a un familiar no consanguíneo y a Carlos Fabra le vuelve a tocar la lotería. Mientras tanto, los indignados actualizan perfil de LinkedIn en alemán. 

No hay placebo para tanta desesperación, los escritores de autoayuda no paran de teclear ni los fines de semana. La gente consume homeopatía porque es menos friki que consumir Jesucristo, y en salas de reuniones de todo el mundo la gente se abraza porque el coacher que dejó Accenture por depresión dice que así los negocios salen mejor. 

La utopía se desaconseja porque no dinamiza el mercado. Sean prácticos, no se me amontonen y esperen a la muerte en la plácida conformidad. Mantengan la calma, que ya se ven brotes verdes. Ay, no, espera; es esa nueva droga que crece en las cunetas.

José A. Pérez

http://www.mimesacojea.com/

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