A más color, más invisibles

Blanco vs Moreno

Aquí se puede ver el experimento del Conapred.

Un grupo de niños mexicanos han puesto a hablar a la opinión pública de su país. Basado en el histórico test de los sicólogos Phipps Clark y Kenneth B. Clark, que en 1940 pidieron a infantes que seleccionaran entre un muñeco “blanco” y uno “negro”, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) ha colgado un video en su página en el que niños mexicanos contestan ante la cámara preguntas sobre dos muñecos idénticos, salvo el color, que tienen enfrente:

Esto es parte de lo que se puede apreciar en el vídeo. No se ve a quien interroga, sólo se escucha su voz al cuestionar

¿Cuál muñeco es malo?

–Este, dice la niña y apunta al muñeco pintado de café (de hecho, los organizadores del experimento no encontraron un muñeco “café”, así que tuvieron que pintar de ese color oscuro a uno blanco).

–¿Por qué?

–Porque, bueno, este es moreno y este es blanco.

Otro niño:

–¿Cuál muñeco es bueno?

De nuevo el señalado es el muñeco blanco.

–¿Y por qué?

–Porque no me dan miedo los güeros, porque tengo más confianza.

Una niña más:

¿Cuál muñeco es feo?

El café.

–¿Por qué?

–Me parece que está un poquito… como te diría, más moreno.

 Nueva pregunta a un niño:

–¿Por qué el muñeco blanco es bueno?

Porque sus ojos son azules y todo su cuerpo es blanco.

El vídeo fue dado a conocer el mes pasado en México por el organismo que busca combatir y prevenir la discriminación. En distintos foros mediáticos se ha comentado sobre todo la naturalidad y rapidez con la que la mayoría de los niños hacen la distinción entre “bueno y malo”, “bonito y feo” en paralelo casi perfecto con respecto a muñeco blanco y muñeco moreno.

Ha sorprendido la naturalidad más no el fondo: los estereotipos asociados al color de la piel, una situación que no es privativa de México, es un asunto arraigado en América Latina. La más reciente evidencia al respecto fue dada a conocer apenas el miércoles y retomada ayer por periódicos latinoamericanos, que divulgaron un reporte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la situación de los afrodescendientes en América Latina, marginados donde los haya, a pesar de representar el 30 por ciento de la población de la región.

“Las personas afrodescendientes en las Américas continúan siendo víctimas de la exclusión, el racismo y la discriminación racial y han sido invisibilizados, aún cuando constituyen la mayoría poblacional de algunos Estados de la región“, dice el comunicado del miércoles sobre el reporte que data de diciembre. En su parte medular, el boletín de prensa expone que los afrodescendientes “habitan, en general, en las zonas más pobres y con menor infraestructura y se encuentran más expuestas al crimen y la violencia. Asimismo, las personas afrodescendientes enfrentan serios obstáculos para acceder a los servicios de salud y educación, obtener una vivienda y acceder a empleos, especialmente en los niveles gerenciales”.

En este sentido, dice el comunicado de la CIDH, “la Comisión concluye que las personas afrodescendientes enfrentan importantes obstáculos en relación con el ejercicio y la garantía de sus derechos civiles y políticos, económicos, sociales y culturales. Adicionalmente, la subrepresentación y escasa participación de la población afrodescendiente en la esfera política demuestran impedimentos adicionales para acceder a las estructuras del poder político y así tomar parte activamente en el diseño de políticas públicas orientadas a mejorar su situación de discriminación estructural”.

El diario El Tiempo de Bogotá destacó a propósito del informe que en “Colombia, por ejemplo, la mortalidad entre los (afrodescendientes) menores de un año duplicó el promedio de mortalidad infantil”.

La prensa ya había reportado sobre esta condición de marginación. El año pasado el portal CNN México sostuvo que en ese paísser de tez morena, ser indígena o ser afrodescendiente son motivos para recibir insultos en la calle, ser más vulnerables a sufrir maltratos y ser víctimas de transgresiones a las garantías individuales”.

En México se estima que hay 450 mil habitantes afrodescendientes. Ahí, una encuesta sobre discriminación elaborada por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) reveló que 23.3 por ciento de los mexicanos no vivirían con una persona de otra raza; 23.4 por ciento no lo haría con una persona de otra cultura y 26.6 por ciento no cohabitaría con un extranjero, según publicó La Jornada.

Sin leer la prensa, los niños mexicanos saben que a mayor color, menor oportunidad de igualdad.

Salvador Camarena

http://blogs.elpais.com/contando-america

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