‘Saltimbocca’ de pollo

Por: Mikel López Iturriaga

Saltimbocca de pollo

La saltimbocca es sin duda una de las grandes creaciones de la cocina italiana. El invento de ponerle una loncha de jamón a un filete no es el colmo de la originalidad -aquí se hace en libritos, flamenquitos o san jacobos, por ejemplo-. Lo que marca la diferencia es la salvia, que junto a su amiga la mantequilla y el vino dulce transforma este plato en un pequeño orgasmo.

No soy un gran entendido en cocina italiana, pero me da que mi saltimbocca es bastante alla romana por llevar una salsorra hecha con estos dos últimos ingredientes. Lo que no es nada canónico es usar pollo en vez de ternera, pero tanto con un material como con el otro queda buenísima, y esta vez tenía a mano unas pechugas.

La saltimbocca es pura comida rápida. La única dificultad que os podéis encontrar a la hora de elaborar esta receta es la de encontrar la salvia fresca. Si no tenéis un dealer cerca, os recomiendo comprar una planta, porque al fin y al cabo es un hierbajo y no requiere más cuidado que el de regarla.

Dificultad

Si sabes pinchar con un palillo la puedes hacer.

Ingredientes

  • 8 filetes de pechuga de pollo

  • 8 lonchas de jamón serrano

  • 8 hojas de salvia grandes (o más si son pequeñas)

  • 100 ml. de vino dulce (también sale muy bien con mitad de blanco y mitad de Cointreau)

  • 50 gr. de mantequilla

  • Aceite de oliva

  • Sal y pimienta negra recién molida

Preparación

1. Aplanar los filetes dándoles golpes con el lado de un cuchillo hasta que queden finos. Extenderlos en una bandeja, salpimentarlos ligeramente y cubrirlos con las lonchas de jamón. Por último, ponerles las hojas de salvia pinchadas con un palillo por un lado y sacar la punta por otro.

2. Dorar los filetes en una sartén grande a fuego medio-alto con un poco de aceite de oliva, dejándolos más tiempo por el lado del pollo que por el del jamón y la salvia. Una vez hechos, sacarlos a una fuente y reservar al calor.

3. Mojar la sartén con el vino y dejar que reduzca a algo menos de la mitad. Bajar el fuego, añadir la mantequilla y remover con una cuchara de madera o de silicona hasta que la salsa espese. Devolver los filetes a la sarten, menearla un poco para que se impregnen de la salsa y se calienten un poco, y servir inmediatamente.

Fuente:http://blogs.elpais.com/el-comidista

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