El nueve once y los daños de la guerra en contra

El nueve once y los daños de la guerra en contra

Hoy todo es el once de septiembre, así que dejaré para mañana las anécdotas de Washington. El once de septiembre del 2001. ¿Quién no recuerda el espanto? En los últimos días he leído muchos textos hablando de cuánto cambió el mundo en estos años y por razón de estos ataques. Hoy, que la ciudad de México despertó a un día húmedo y gris, aún en a oscuras buscamos en la pantalla del I Pad, otra vez, alguna reflexión sobre estos años.

El mejor que yo he encontrado lo escribió una mujer de nombre Anne Applebaum y se llama:The Price we paid for de the war on terrorismEl precio que pagamos por la guerra contra el terrorismo. Es un texto inteligente que hace el recuento de las pérdidas que sufrieron los Estados Unidos y con ellos, por contagio, muchos de nuestros países. Enfrascados en una guerra a tientas contra todo lo que pudiera ser o imaginarse como terrorismo, los Estados Unidos no vieron el crecimiento económico de China y sus vecinos, dejaron de interesarse por América Latina, no pensaron en Europa y, todavía peor para ellos, no repararon en el estado de su economía. A decir de Appelebaum la guerra contra el terrorismo se volvió el estrecho prisma desde el cual miraban el mundo y se alejaron de él.

“Gracias a la guerra contra el terror perdimos lo que pudo ser un acuerdo histórico, respecto de la inmigración, con México, porque la América Latina se volvió irrelevante”, dice. Luego lamento su olvido de sí mismos, del modo en que redujeron sus inversiones en infraestructura, en educación. De cuánto dejaron de pensar en sus problemas de energía y ni se diga en el destino de sus finanzas. “Diez años después, ¿podría ser que los aviones que golpearon Nueva York y Washington le hayan hecho menos daño a la nación que la cascada de malas decisiones que le siguieron?”, se pregunta.

Angeles Mastretta/elpais.es

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