México Royale

México Royale

Mientras todos nos entretenemos, nos divertimos, nos distraemos, hacemos chistes y nos decimos indignados con los desfiguros de las famosas e infames ladies de Polanco, la violencia criminal crece a pasos agigantados y alcanza niveles cada vez más apocalípticos. Lo sucedido el jueves pasado en Monterrey tendría que ser el hecho trágico que de una vez por todas hiciera que el gobierno federal cambiara su estrategia para combatir al crimen organizado y no siguiera montado en su macho, con esa terquedad que lo único que provoca es que la espiral de muertes se incremente de la manera más salvaje y delirante.

No soy especialista y no sé qué tendría que hacerse, pero me queda claro que el camino elegido no fue el correcto y que los palos que se le dieron al avispero en 2007 no han hecho más que volver incontrolable este gravísimo problema.

Una amiga que vive en Monterrey me cuenta lo terrible que se ha vuelto la vida cotidiana en esa ciudad. Pero lo mismo sucede en Juárez y en Torreón y en Culiacán y en Acapulco y en muchas poblaciones de los estados de Morelos, Michoacán, Tamaulipas y ahora Veracruz. La geografía del terror no deja de crecer y todos nos preguntamos si hay un límite para contenerla o de plano nos va a desbordar para inundar todo el territorio nacional.

Las llamas que salían del casino Royale de la capital regiomontana son la imagen, el símbolo de un sexenio que iba a ser el del empleo y se transformó en pesadilla. Aún le quedan 15 meses al actual gobierno (¡parece tanto tiempo!), pero nada nos indica que habrá un cambio de rumbo en lo que ha sido su leitmotiv principal. Por el contrario, con la complicación que significa la guerra sucia que se producirá a lo largo de las campañas electorales de 2012, mejor será que nos preparemos para un escenario más negro que el humo que despedía el casino incendiado.

¿Terminará México como el Royale, consumido por el fuego, asfixiado por la oscura humareda? ¿Cómo evitarlo, cómo no dejar que eso suceda? No se me ocurren las respuestas. ¿Las tendrámonsieur Poiré? ¿Las tendrá el presidente de la República?

Hugo García Michel/mileniodiario

 

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