El Real… desmadre

El Real... desmadre

Soy un madridista por adopción, y lo soy, porque tuve el privilegio único de conocer y tratar a un histórico de ese equipo, Don Luis Regueiro, padre de mi mejor amigo, quien charlando con nosotros cuando jóvenes jugadores, me enseñó, sin intentar hacerlo, cuan importante es el Real Madrid como equipo, pero ojo, más aún como institución.

De él y por él, supe de la grandeza institucional no sólo del Real Madrid, sino de otros equipos españoles, como el Barcelona etc., de él transpiré el respeto por la historia de esos equipos y también por las aficiones de esos equipos, esas charlas con Don Luis Regueiro y otras inolvidables figuras del futbol español como Isidro Lángara, etc., fueron lecciones de vida que me ayudaron a comprender la importancia de la dignidad histórica y el prestigio de ciertos equipos… mucho más allá de resultados y generaciones.

Por eso hoy, cuando veo a Mourinho, un palurdo, cobarde, patán, soberbio, hipócrita, cínico, desvergonzado, corriente y vulgar, haciendo trizas esa historia que escribieron con su grandeza tantos brillantes jugadores y directivos madridistas, me siento lastimado, pero la culpa no es de ese burdo personaje que antepone sus miserias a la dignidad institucional del Real Madrid , no, la culpa la tiene esta directiva que obviamente desconoce, o en su defecto ignora, la calidad institucional del Real Madrid, y le ha rentado el equipo a un carnicero disfrazado de técnico.

Ni Mourinho el cobarde ni Pepe el tablajero ni Marcelo el verdugo ni algunos más, merecen portar esa camiseta, el Real Madrid no se merece tanta basura.

Por favor Don Luis, baje del cielo a explicarles a estos idiotas lo que significa el uniforme y la historia del Real Madrid, dígale al tal Florentino, que en esa institución hasta para ganar se necesita clase y dignidad.

PD. Lo de Mourinho es patético, no sólo corriente… ahora también cobarde, sólo faltó que se quitara la peineta y el pasador para picarle un ojo a Tito Vilanova, auxiliar técnico del Barcelona, llegando por la espalda… así o más cobarde.

Carlos Albert/mileniodiario

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