Decapítese para una foto

Decapítese para una foto

Sé que sonará horrible, leído así a bocajarro y en el contexto mexicano, pero las cosas son como son: he visto un decapitado que sonríe. Y otra cabeza separada del cuerpo que exhibe felicidad. Y otro tajo en el cuello casi artístico. Porque, aunque cueste creerlo en medio de la estadística atroz y despiadada de los crímenes en México, hay quienes disfrutan posando igual que las víctimas reales de una clásica ejecución del ‘narco’.

Bueno, igual igual, no, porque les falta la sangre, las huellas de tortura, el ‘narcomensaje’ al lado… y les sobra la ropa limpia. No, igua igual, no porque hay una importante diferencia: los ‘decapitados felices’ están vivos. En realidad son también ‘víctimas’, pero de una peculiar moda que ha plagado la Red de fotografías de cuerpos separados de sus cabezas.

Decapítese para una foto

La tendencia tiene nombre, ‘Horsemaning’, y orígenes muy anteriores a las crueles prácticas de los cárteles mexicanos. Estas decapitaciones se inspiran en el ‘Jinete sin cabeza’ y recuperan una técnica que se hizo popular en los años 20 del siglo pasado.

La versión del siglo XXI solo varía porque las imágenes son en color, pero la fórmula para lograr el efecto deseado es idéntica. A saber, deben buscar a otro ser humano. Uno coloca el cuerpo frente a la cámara fotográfica escondiendo la cabeza y el otro justo al revés. La mano del primero sobre la cabeza del segundo y un gesto de éste enriquecen el resultado.

La idea (como cualquier manifestación artística) puede ser criticable. En México, dadas las circunstancias, se podría considerar, como poco, de muy mal gusto. Pero hay que ver el lado positivo y lo mejor que tienen estas fotografías de guillotinados es que son de mentira.

Fuente: http://www.elmundo.es/america/blogs/chilangueando

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