Olivadas negra y verde

Mikel López Iturriaga

Olivadas verde negra

La olivada es un puré de aceitunas que se suele usar para untar pan, aunque también resulta útil para aliños de ensaladas, carnes o pescados. Aunque entiendo que en un ataque de perezón te la puedas comprar ya hecha -soy el primero que sucumbe a la vagancia, lo reconozco-, lo sensato de verdad es hacerla en casa, por varios motivos.

Primero, su preparación es más simple que un cubo: basta con poner unos cuantos ingredientes juntos y triturarlos. Segundo, ahorras dinero, porque sale mucho más barata. Y tercero, la puedes tunear a tu gusto, poniendo tus aceitunas favoritas y condimentándolas con lo que te venga en gana.

Sí, vale, deshuesar las aceitunas es una ladilla, como dirían los venezolanos. Con las verdes quizá puedas tirar con unas ya deshuesadas, o incluso rellenas, pero en el caso de las negras… Sinceramente yo todavía no he encontrado una aceituna negra deshuesada que se acerque al sabor que tienen las enteras. Siempre puedes comprar un deshuesador, o tomarte esta actividad como un proceso zen en el que no necesitas movilizar a ninguna de tus neuronas. Yo deshuesando aceitunas entro como en trance, lo juro.

Las dos recetas de olivada de hoy las aprendí de mi amiga Aurora Sulli, y doy fe de que son de las mejores que he probado nunca. La verde es impresionante, pero la negra ya es como para hacerte un bocata con ella como único ingrediente. Para alcanzar el éxito con las olivadas sólo hay que tener un principio filosófico en la cabeza: “Una aceituna cutre produce siempre una olivada cutre”.

Dificultad

Cociente intelectual 0.

Ingredientes

Olivada negra

Para unos 250 gr. de aceitunas negras carnosas de buena calidad

  • 4 tomates secos
  • 5 hojas de albahaca
  • 1/2 diente de ajo
  • Aceite de oliva

Olivada verde

Para unos 250 gr. de aceitunas verdes tipo manzanilla de buena calidad

  • 1 cucharada de almendras
  • 2 filetes de anchoas
  • 1 cucharadita de alcaparras
  • Aceite de oliva

Preparación

1. Deshuesar las aceitunas con santa paciencia.

2. Triturar todos los ingredientes con una batidora o un robot de cocina hasta que se forme un puré grueso.

3. Ir añadiendo aceite poco a poco y removiendo hasta que la olivada tenga una consistencia cremosa, pero espesa.

4. Servir acompañado de tostaditas, palitos de pan o pan de pita. También se puede usar en aliños de ensaladas, disolviéndola en más aceite.

http://blogs.elpais.com/el-comidista

 

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