Patadas femeninas y masculinas

Patadas femeninas y masculinas

“¡Pateas como niña!”, se titula un estudio en el Journal of Bone and Joint Surgery. Entre hombres y mujeres existen diferencias significativas en la alineación de la rodilla y los músculos activados al patear un balón durante un juego de futbol. “Los datos revelan que los varones activan ciertos músculos de la pierna y la cadera más que las mujeres durante los más comunes tipos de patada”. Eso podría explicar por qué las jugadoras tienen el doble de probabilidad de lesionarse el Ligamento Cruzado Anterior, quizá el de peor fama porque incapacita la rodilla por semanas.

El recuento de las lesiones no explica el motivo, así que en el Motion Analysis Laboratory and Sports Medicine Service, el equipo encabezado por el ortopedista Robert Brophy analizó con detalle los movimientos durante una patada, sobre todo las que se dan con el lado del pie, entre las más comunes en un encuentro de futbol. Buscaba explicar esa gran diferencia en el porcentaje de lesiones de rodilla. Su estudio “ofrece más información para ayudar a entender mejor las diferencias entre atletas hombres y mujeres. Hombres y mujeres emplean diferentes músculos de la cadera y la pierna al patear un balón de futbol”.

El equipo usó videos en tercera dimensión y electromiografías para examinar la acción de patear un balón. “Usando de ocho a diez cámaras de video, 21 marcadores retrorreflexivos y 16 electrodos, los investigadores midieron la activación de siete músculos: ilíaco, glúteo máximo, glúteo medio, vastus lateralis, vastus medialis y otros dos, tanto al patear como al dar soporte a la pierna. También otros músculos adicionales: aductor de la cadera y anterior de la tibia sólo en la pierna que patea.

Encontraron los investigadores que los jugadores varones activan más que las mujeres los flexores de la cadera en la pierna que patea y los abductores en la pierna de apoyo.

En la pierna que patea, los hombres generaron casi cuatro veces más activación del flexor de la cadera.

En la pierna de apoyo, los varones generaron más del doble en la activación del glúteo medio y del vastus medialis. (El término “glúteo” describe uno de los varios músculos que forman lo que, en conjunto, se llama correctamente “nalgas”. “Trasero” solamente lo dicen las señoras ñoñas y malos doblajes de cine y tv.

“La activación de los abductores de la cadera pueden proteger a los jugadores contra lesiones del ligamento cruzado de la rodilla. Puesto que las mujeres tienen menor activación de los abductores de la cadera, sus caderas tienden a colapsarse al patear, lo cual incrementa la carga sobre la rodilla de la pierna de apoyo y esto ofrece un mayor riesgo de lesión.”

Con estos datos, la Santa Monica Orthopedic and Sports Medicine Research Foundation ha propuesto un régimen de calentamiento específico para jugadoras. “Programas enfocados a fortalecer y conjuntar músculos alrededor de la cadera pueden ser una parte importante de los programas diseñados para reducir el riesgo de lesiones de rodilla en las mujeres jugadoras de futbol”, dice Brophy.

Faltan por investigar otras lesiones más frecuentes en jugadoras que en jugadores. Programas de calentamiento diferenciados por sexos pueden ayudar a reducir las lesiones de extremidades inferiores en mujeres atletas.

Patadas femeninas y masculinas

Un deporte femenino
Hay un deporte que las mujeres no se han interesado por desarrollar y donde mostrarían ventaja sobre los hombres: las carreras o caminatas de resistencia. Si el triunfo no se lo llevara quien llega primero, sino quien camina o corre más tiempo, las mujeres tendrían la ventaja de su mayor resistencia. El consumo de energía del cuerpo masculino está dado por la ley fight or fly: pelea o corre. Es como un motor de ocho cilindros que usa toda su gasolina en poco tiempo.

La Naturaleza, siempre al cuidado de las hembras de las especies, dotó a las mujeres de mayores depósitos de grasa, que son reservas de consumo lento porque debe primero procesarse. Pero en la Maratón triunfa no sólo el que llega, sino el que llega primero. Es conocida la anécdota del primer maratonista: el soldado que corrió los 42 kilómetros entre Maratón y Atenas, avisó del triunfo sobre los persas y cayó muerto.

Si las mujeres no han desarrollado las actividades deportivas en las que daría ventaja su estructura ósea y muscular, y sus mayores reservas de energía, es porque no les ha interesado: les basta con que sean los hombres los que, en tiempos de paz, mejoren las habilidades necesarias para la guerra y que luego vayan ellos al campo de batalla y se maten unos a otros: la especie ahorra comida y no pierde nada porque los machos de todas las especies cercanas a nosotros son sustituibles, las hembras no lo son: las viudas de soldados muertos tendrán hijos con los sobrevivientes. Pero una mujer muerta no es sustituible por otra. De ahí que nos horrorice particularmente la violencia contra mujeres.

Bibliografía en Niño o niña: las diferencias sexuales (Cal y Arena, 2006).

Mi página web: www.luisgonzalezdealba.com

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