LA RAZA COMO ESTUPIDEZ

LA RAZA COMO ESTUPIDEZ

Hitler mantenía la irracional e indemostrable teoría de que la mezcla racial era una degeneración y que las razas superiores se mantenían puras, y viceversa; y que dentro del conglomerado de razas de color blanco en la Europa del siglo XX, la aria era la superior a todas. Lo curioso es que, por cierto, los arios, son de la meseta de Irán y poca relación tienen con los germanos; por cierto, todos los europeos tienen orígenes germanos. Una cosa más, todos, germanos, arios, eslavos, latinos, griegos, indios, mongoles, y raza alguna que se nos ocurra, si nos remontamos hacia al pasado, acaban por ser originarios del mimo sitio: de África.

En fin, el punto es que a Hitler se le acusaba de racista y fascista por pensar que su raza era suprema; aunque ciertamente todos los pueblos tienen la tentación de pensar que la suya es la raza superior. En las épocas pos revolucionarias de México surgió un pensador llamado José Vasconcelos, quien en medio de obras muy buenas decidió escribir un gran desatino que sin embargo ha sido alabado hasta la actualidad: La Raza cósmica. Hay quien dice que es un ejemplo anti hitleriano, ya que dice que la mezcla racial es lo que provoca superioridad, y como en ningún lugar hay más mezcla que en América Latina, los latinoamericanos son la verdadera raza superior.

Como a los mexicanos nos encanta que nos ensalcen y hablen bonito de nosotros, hemos determinado que Vasconcelos es un gran filósofo; sin caer en cuenta que cae en el mismo defecto que critica, señalar a una raza superior; eso, sea cual sea la raza designada, se llama racismo, y caer de hecho en uno de los grandes errores de la historia de la humanidad, el gran error que ha sido culpable de genocidios y todo tipo de masacres: la idea de que la raza existe. La raza es una ilusión, y no es un argumento romántico como el vasconcelista que nos designa como supremos. Lo único que existe son características físicas distintas que los intolerantes de los siglos han denominado raza o etnia. Simple, si hoy sabemos que el ser humano comparte el 97% de su genética con las ratas (con algunos seres humanos parece que el porcentaje es mayor), si compartimos el 98.5% con los simios, preguntémonos cuánto compartiremos con otro ser humano. Cuánto compartirá uno de tez blanca con otro de faz amarillenta, o mejor aún, qué diferencia habrá entre dos blancos de ojos distintos. Respuesta: ninguna. Todos los seres humanos tenemos exactamente los mismos genes, luego, no hay raza.

La raza es una estupidez del mismo tamaño que la nobleza, conceptos que sirven para distanciarnos. En la Europa medieval y tristemente hasta la fecha, se pretendía que Dios había hecho seres humanos de diversas categorías y por eso había nobles y plebeyos. Hechos con distinto tipo de sangre. Por irracional y anticientífico que esto sea en el siglo XXI, seguimos teniendo a políticos, como Ibarretxe, presidente del país vasco, que dice que un verdadero euskera es de sangre O positivo, o a los derechistas austriacos como Haider que no logran superar su anti judaísmo. O a algunos judíos que siguen pensando que el judaísmo es una raza y además la del pueblo elegido de Dios, o a gringos que se compran el discurso del destino manifiesto de God bless America. Señalar que no es suprema una raza sino otra, o no un pueblo sino otro, no es dejar el racismo, es sólo darle otra orientación pero con el mismo dejo de estupidez.

Todo esto viene a cuento por la cercanía de ese estúpido día que el calendario civil mexicano ha designado día de la raza; el 12 de octubre, disque porque ese día se forma la raza latina, con la llegada de Colón a América. No existe la raza latina, ni la europea, ni la aria, ni ninguna otra; sólo la Humana de la que todos somos parte. Razas entre los perros, hay mas diferencia entre un buldog y un gran danés que la que hay entre un humano claro y otro oscuro. Menos aún existe la raza mexicana, que es de hecho, una mezcla.

En el marco de este día de la raza quiero decir que festejamos una idea abstracta y absurda. El mexicano es resultado de un mestizaje, todo el bagaje histórico que el español traía consigo, sumado a toda la mezcla de lo que eran las culturas amerindias. Si la raza existiera, habría unos más mexicanos que otros, cosa que lamentablemente hay quien piensa. El mexicano es mestizaje, pero no racial, es ante todo un mestizaje cultural; desde el más blanco al más moreno, del más criollo al más indígena, todos somos una mezcla cultural inmensa. Nuestras más queridas tradiciones, la gastronomía y el folclor que nos enorgullecen, nuestra música de mariachi, o cualquier otra, la vestimenta…, todo es una mezcla, una mezcla cultural.

Todo lo que existe son culturas, es decir, formas distintas que cada comunidad tiene de ver el mundo; formas de interpretar la realidad. Festejemos el día de la raza aboliéndola, en un país donde, se diga lo que se diga, somos racistas. Parece clasismo, pero cuando las razas están determinadas en gran medida por el pigmento; eso es racismo. Cuando la mona, aunque se vista de seda, mona se queda, hay racismo, cuando volvemos diminutivo lo que consideramos indefenso, tonto, inútil o simplemente por debajo de nosotros; como el negrito, el prietito, el indito; hay racismo. Cuando atacamos al nuevo rico, que como quien dice ganó su fortuna en vez de heredarla, hay racismo. Cuando el naco tiene al fresa y el fresa tiene al naco, hay racismo. Cuando se hace patria matando a un chilango (por mucho que sobren), hay racismo. Cuando en los patios de las escuelas no hay varios colores, hay racismo, cuando un antro tiene una zona V.I.P, hay mucho racismo. Cuando no hay indígenas ricos hay racismo. Cuando uno hace la referencia, mi amigo “judío”, en vez de simplemente, mi amigo; hay racismo.

No existe la raza mexicana ni otra alguna. Existe la cultura mexicana y otras tantas, todas valiosas, todas con virtudes, todas con errores, todas ricas. No hay uno más mexicano que otro, ni se puede ser más o menos mestizo. No hay criollo ni indio puro; el blanco que come tamales ya tiene algo de indio, y el indio que es cristiano o guadalupano ya tiene algo de blanco. Hoy no hace falta en México un europeo, no hace falta un criollo, ni un mestizo ni un indígena. Hoy hace falta un mexicano. Un día específico o cualquiera festejemos a la raza; la única que existe y a la que todos pertenecemos: la Raza Humana.

Juan Miguel Zunzunegui/lacavernadezunzu

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