Éxitos en taquilla

Éxitos en taquilla
Del primero, todo un pensamiento, diremos que Javier Hernández marcó un gol intelectual. Escribió un remate que llevaba el balón como buena idea y la portería como filosofía. El segundo fue una obra moral. El tipo de gol que forma fanáticos en la taquilla. Sobre la hora, los supporters del United fueron rescatados por un mexicano, justo en la semana donde “Barba Roja Rooney” dejó una herida en el alma de su equipo. La importancia de este par de golazos se verá con el tiempo. Ayer sólo ganaron un juego, pero en realidad, son un ejemplo de cabeza y corazón.
Fernando Alonso monta un animal mítico. Noble bestia de la dinastía de los Babieca, Bucéfalo y Rocinante. Todos ellos galoparon por la historia con un jinete dispuesto a cambiarla. En nuestros días, quedan pocos caballeros de armadura y corcel. El Ferrari montado por Alonso recupera los honores de la última escudería. Cuando faltan dos carreras el Campeonato Mundial de Fórmula Uno tiene nuevo líder. No conduce el mejor coche, siempre le falla alguna tuerca, pero aquí no estamos hablando de automovilismo, sino del ataque al castillo con una gran caballería.
Otro que vale el boleto es Cristiano Ronaldo, un futbolista tuneado. Cromado en oro, mandíbula de acero, piernas de carbono, turbo inyectado. El portugués es un diseño biomecánico. Diferente a Messi, un fenómeno natural. Hace poco Cristiano parecía desbielado, jugaba partidos sin combustible. Llegó Mourinho y le cambió la marcha. El último modelo está sano y el espectáculo garantizado. Una cicatriz es la firma que el triunfo escribe en la piel, el código de barras de una guerra ganada. Cuando se abra la taquilla esta semana piensa en tu ídolo, vale la pena luchar por un boleto.

Jose Ramón Fernandez G. de Quevedo/mileniodiario

Deja un comentario