Comida de ciencia-ficción: así maquilla la publicidad las hamburguesas

Están en todas partes. Las grandes cadenas de comida rápida patrocinan eventos deportivos, nos bombardean en la televisión, el cine, Internet… con promociones agresivas en las que se le muestra al cliente un producto que, a menudo, no coincide ni en color, ni en salubridad, ni en tamaño, con lo que el vendedor nos deja empaquetado en una bandeja con su mejor sonrisa.

Imagen de la hamburguesa que ofrece la publicidad y la hamburguesa real

Imagen de la hamburguesa que ofrece la publicidad y la hamburguesa real 

La comida rápida siempre ha estado en el ojo del huracán. Sus ingredientes, la higiene,… todo son leyendas, habitualmente negras. Un blog recoge ahora en Internet la experiencia de un usuario frustrado que ha retratado varios menús de este tipo de establecimientos para comparar las fotos de la publicidad con la triste realidad: «Fui a algunos lugares de comida rápida (no diré “restaurantes”, simplemente “lugares”), y recogí hamburguesas y tacos, así podría compararlos con los anuncios», relata Darío en su web Alphaila.

Anuncios en televisión, cupones de descuento o grandes fotografías en las paredes de los locales de comida rápida trasladan una imagen muy diferente al producto que le dispensan en ocasiones al cliente en el mostrador.  Darío estuvo llevando durante tres días a casa todo tipo de productos «fast food».

En el estudio de fotografía fue situando la comida, que luego comparaba con la de los anuncios oficiales de las diferentes marcas, haciendo coincidir en la medida de lo posible los ángulos y la luz con las que eran tomadas las fotos de la publicidad y las de sus hamburguesas y tacos, para hacer una comparación más concluyente.

Los resultados de su análisis son sorprendentes. Según el autor, la gente no se queja del aspecto de los productos que compran, cuando tienen tantas fotos, incluso en las paredes que les rodean en el restaurante: «Los resultados de mi pequeño proyecto sorprenden… en cuanto que demuestran lo que no debería ser una sorpresa».

Las hamburguesas no coincidían con la altura de las de los anuncios, ni siquiera podrían entrar en la cajita en las que se le entregan a los clientes. Los tacos, por su parte, quedaban muy lejos de la cantidad de ingredientes que mostraba la foto oficial.

La hamburguesa indestructible
La fotógrafa Sally Davies saltó a la fama hace unas semanas gracias al proyecto artístico con el que inmortaliza en Internet la evolución de una «indestructible» hamburguesa que compró hace hoy 146 días y sigue incorrupta.

«Cada cinco minutos me llega una petición para entrevistarme. Estoy muy sorprendida de lo interesado que está todo el mundo en este proyecto», explicó en una entrevista la fotógrafa.
«Todo empezó con una discusión con un amigo que posee varias hamburgueserías en Nueva York. Yo soy vegetariana y siempre le decía lo dañinas que podían ser las hamburguesas que devoran millones de estadounidenses. El se reía y yo me fijé como meta demostrárselo», dijo la fotógrafa, cuyos perros dice «ni siquiera se han acercado a la comida»

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