Una nueva molécula artificial abre la vía a ordenadores millones de veces más potentes.

Un ‘chip’ del tamaño de un grano de arena albergará la capacidad de cien procesadores

Una nueva molécula artificial abre la vía a ordenadores millones de veces más potentes.

JOHN MARKOFF (NYT), Pasadena
Un equipo de científicos de la Universidad de California, en Los Ángeles, y de la empresa Hewlett-Packard ha creado una molécula artificial que funciona, por sí sola, como el componente más simple de la electrónica, el interruptor capaz de adoptar dos configuraciones, 1 ó 0 (encendido o apagado), y que constituye la base del funcionamiento de todos los ordenadores. Los investigadores, que presentaron el trabajo ayer en la revista Science, aseguran que su hallazgo abre la vía a una nueva generación de computadoras que serán 100.000 millones de veces más rápidas que los ordenadores actuales.

‘Viaje fantástico’

Las posibilidades de una capacidad de almacenado de esta magnitud son difíciles de imaginar, pero Kuekes apunta una: como en una versión informática del Viaje fantástico de Isaac Asimov, un ordenador con minúsculos sensores podrá viajar por el flujo sanguíneo de una persona para enviar señales de alerta cuando detecte problemas de salud.

Otra ventaja de la moletrónica se refiere a la eficacia energética. Cuanto más pequeño es un transistor, menos energía eléctrica y menos tiempo requiere para operar. Dada la reducción de tamaño que implica disponer de interruptores moleculares, puede inferirse que el consumo de energía de los nuevos ordenadores se reducirá miles de millones de veces.

La carrera contra el silicio

J. M, Pasadena
Los nuevos componentes moleculares constituyen un paso de gigante hacia la electrónica molecular, pero quedan problemas serios por resolver.

Las moléculas de rotaxano pueden cambiar de un estado a otro (por así decir, de uno a cero, como un interruptor: encendido y apagado), pero no pueden oscilar repetidamente entre uno y otro, como se requeriría para que fueran prácticas como transistores, y no meros almacenes rígidos de información.

Sin embargo, los investigadores en computación creen que hay formas de sortear esos obstáculos en un plazo razonable.

.Una nueva molécula artificial abre la vía a ordenadores millones de veces más potentes.

“No debemos pensar que en tres o cinco años vamos a disponer ya de ordenadores basados en la electrónica molecular, pero lo importante de este trabajo es que ahora podemos ver una forma práctica de superar los límites del microprocesador de silicio”.

Otros científicos advirtieron de que es arriesgado conjeturar que la electrónica molecular, o moletrónica, va a desplazar a la tecnología basada en el silicio.

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De hecho, los primeros avances de la moletrónica han venido a coincidir con un punto culminante de la tecnología del silicio.

Los tecnólogos están empezando a producir chips que pueden almacenar mil millones de bits, lo que supone una capacidad 16 veces superior que la característica de los ordenadores personales actuales.

Sin embargo, incluso ese prodigio técnico palidece en comparación con las posibilidades de la electrónica molecular. Como indica Tour, “un solo ordenador molecular podría contener más transistores que la suma de todos los ordenadores que existen en el mundo ahora mismo”.

Para hacerse una idea de la multiplicación de potencia que supone rebajar la unidad lógica de los ordenadores a la escala molecular, Tour evoca una imagen comparativa muy espectacular: “Un trago de agua contiene tantas moléculas que, si cada una de ellas fuera una hoja de papel, el libro que formarían tendría un espesor de 100 millones de veces la distancia existente entre la Tierra y el Sol”.

www.orene.org

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