Réquiem

Sólo pensarlo es absolutamente insoportable. Setenta y dos migrantes latinoamericanos asesinados, en México, por la terrible banda de los Zetas. Trataban de pasar la frontera engañados por estos narcotraficantes que han encontrado un negocio más en el tráfico de personas. Aún no se sabe bien cómo sucedió este horror. Soy de quienes viven en el empeño de que esto tiene remedio, pero ahora no se me ocurre cómo. Los que aún imaginamos que puede haber esperanza, sonamos frente a esto como unos sordos idiotas. Lo que sucede es espantoso y nosotros sólo podemos espantarnos. Y entristecernos. Yo no tengo idea de cómo puede remediarse la devastación moral de quienes esto hicieron. Y creo que no estoy sola en este pasmo, en este abismo. Apenas ahora he conseguido detenerme frente a esa información que hubiera preferido eludir, pero que es imposible eludir. Llevo horas tratando de pensar en otras cosas. Y no se puede. Y no se debe. Me apena afligir con estas palabras la empeñosa alegría de quienes acompañan este blog. Lo siento muchísimo.

Música para hoy: No la encuentro. No alcanza con un réquiem. Largo, inútil réquiem.

Angeles Mastretta/puerto libre

Réquiem por el sueño de miles de emigrantes asesinados

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