Las aceitunas, sinónimo de nutrición

Consumir siete olivas al día aporta una buena cantidad de ácidos grasos esenciales, fibra, vitaminas y minerales.

Las aceitunas, sinónimo de nutrición

Pocas personas saben que las aceitunas son más que una botana o un acompañamiento para un sofisticado martini; sin embargo, estos frutos constituyen un alimento con un alto valor nutricional gracias a su contenido graso, en el que predomina el ácido monoinsaturado oleico.

Este componente ejerce una acción benéfica sobre los vasos sanguíneos que puede llegar a prevenir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Además, las olivas aportan ácidos grasos esenciales, fibra, vitaminas y minerales, entre otros.

Por esta saludable razón, los nutriólogos recomiendan ingerir siete aceitunas diarias como complemento de una dieta saludable; de hecho, son un ingrediente importante del famoso régimen mediterráneo, el cual es seguido por muchas personas en países como España, Francia, Italia y Grecia.

Es bien sabido que la aceituna enriquece platillos a nivel gastronómico, pero no todo es cuestión de simple sabor. Su grasa es muy saludable, ya que predominan los ácidos grasos insaturados sobre los saturados.

Los ácidos grasos insaturados son muy importantes para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, especialmente, porque su déficit se asocia con padecimientos coronarios y altos niveles de colesterol.

La oliva de mesa es muy digestiva y su fibra se digiere fácilmente. Destaca también su contenido en minerales, en especial el calcio, el hierro, potasio, magnesio, fósforo y yodo.

Por cada 100 gramos hay un aporte de 150 calorías, cantidad mucho menor a la que presentan las papas fritas u otra comida chatarra de este tipo. Asimismo, el contenido de fibra de una porción similar se sitúa en los 2.6 gramos, cantidad que contribuye a la cantidad recomendada diaria que es de 30 gramos.

Por supuesto, entre los ácidos grasos favorecedores para el ser humano que engloba la oliva están los omegas 3 y 6, que actúan de manera positiva en el cerebro y el corazón, respectivamente.

Aunque en pequeñas cantidades, también aporta carbohidratos y proteínas en concreto; así como, otros minerales como el calcio, potasio, magnesio, hierro, fósforo y yodo, vitaminas B, A y E.

Natalia Gutiérrez | El universal.com

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