La estrategia ciega

La estrategia ciega
El documento de la hora es el estupendo artículo de Eduardo Guerrero sobre la agujereada estrategia gubernamental contra el crimen, publicado en el número más reciente de nexos. El texto merece una lectura atenta. No sólo ha hecho ruido sino que, al parecer, ha contribuido a provocar la revisión de la estrategia gubernamental. En sus conclusiones puede encontrarse este juicio sobre la ceguera de la decisión inicial. El gobierno no contaba información esencial sobre el enemigo en estos renglones:

  1. Su moderno, abundante y potente acervo de armas. La facilidad con que introduce armas en territorio nacional y su alta sofisticación logística.
  2. Sus altas capacidades de inteligencia y contrainteligencia. Los cárteles han logrado penetrar las altas esferas de la SSP y la PGR, como lo han revelado los arrestos de Fernando Rivera (director de inteligencia de la SIEDO en la PGR), Noé Rodríguez Mandujano (SIEDO), Édgar Enrique Bayardo (inspector de operaciones de la PFP), Gerardo Garay (Comisionado de la PFP), Francisco Navarro (jefe de Operaciones Especiales de la PFP) y Jorge Cruz (director de Análisis Táctico de la PFP).
  3. La abundante reserva humana con que cuenta para sostener una guerra larga y costosa (típicamente jóvenes agrupados en pandillas o campesinos en el sur del país).
  4. La protección social con que cuentan en innumerables comunidades del país, dado su papel como benefactores.
  5. Las capacidades y vulnerabilidades específicas de cada uno de los cárteles.

Sobre las propias capacidades:

  1. La escasa capacidad de inteligencia con que cuentan el ejército y las policías preventiva y ministerial.
  2. La penetración del crimen organizado en los niveles directivos de las agencias gubernamentales.
  3. La inadecuación del marco regulatorio para emprender una guerra con el crimen organizado.
  4. Los conflictos burocráticos entre las diversas agencias que componen el gabinete de Seguridad Nacional, y que impiden su coordinación —condición clave para avanzar exitosamente en la estrategia.
  5. El nulo apoyo que recibirían las fuerzas federales de las fuerzas estatales y municipales. En algunos casos, las policías municipales incluso han boicoteado el trabajo de la Policía Federal y del ejército.

visto en: el blog de jesus silva herzog

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