Jenny Owens Young, la cara dulce del indie

Jenny Owens Young, la cara dulce del indie

Internet ha cambiado la forma de escuchar y compartir música. Hace unas semanas en Asturias, en un hueco entre las charlas del FIMP, tuve la suerte de conocer en persona a Lutz Emmerich, el responsable de Spotify en España, y confieso que me entraron ganas de abrazarlo jajaja

Le comentaba cómo spotify ha cambiado incluso mi manera de navegar o escribir. Ya no puedo hacer casi nada sin tener alguna de mis listas sonando de fondo. Un indicativo muy esclarecedor de la importancia real de cualquier aplicación es pensar durante un momento qué programas son los primeros que utilizas cuando enciendes el ordenador…

En mi caso, está claro… enciendo el ordenador y directamente me voy a spotify… ya me he acostumbrado a tener la música a mi alrededor antes de ponerme a escribir o a twittear.

Otro aspecto fundamental que ha cambiado es la manera de compartir música. Aquellas cintas recopilatorias que nos cambiábamos de jóvenes, que más tarde se convirtieron en CDs y que ahora son simples enlaces de texto que nos envían a su correspondiente sonido en spotify.

Así es como he conocido a esta jovencita: Jenny Owens Youngs. Una deliciosa voz que pinta de colores el panorama del indie.

Y se lo tengo que agradecer a una guapa paisana, también pintora, Regina Ortega, que se ponía en contacto conmigo por mail, recomendándome algunos sonidos, tan interesanes como llenos de calidad… Después de algún intercambio de correos con ella, me di cuenta de la importancia de seguir compartiendo y descubriendo música, sensaciones, sonidos y atmósferas.

Regina Ortega me recomendó a Jenny Owens Youngs, y yo aprovecho para recomendaros el trabajo pictórico de mi amiga. Alguien que comienza una exposición con estas palabras, merece toda mi atencion:

“No me corresponde a mí decir o plantear si en el mundo artístico actual se han vuelto todos chiflados, lo que parece estar claro es que hoy en día la plabra Arte se asocia a algo normalmente incomprensible y feo, si, si…Feo.

Nadie sabe exactamente en qué momento la belleza y el arte tomaron caminos diferentes. Pudo ser el día en que Duchamp en 1917 expuso un urinario en Nueva York con el título de “Fuente”. Ahí empezó todo; ahí se perdió el límite, ahora, nadie entiende nada, bueno quizás si, los que gestiónan el “mercado del arte” aunque me temo que les mueve más el dinero que la sensibilidad…”

Regina Ortega: Voluminismo

fuente: www.telegraph-blog.blogspot.com/

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