Anuncian lluvia de estrellas

Anuncian lluvia de estrellas

  • Será la más copiosa y acontecerá del 11 al 13 de agosto.
  • Se podrá apreciar un meteorito por minuto, dicen expertos.

Mérida, 2 de agosto.- La más copiosa de las lluvias de estrellas, “Perseidas”, acontecerá del 11 al 13 de éste mes con la posibilidad de observar al menos un meteorito por minuto, informó el académico del Instituto Tecnológico de Mérida (ITM), Eddie Ariel Salazar Gamboa.

La también denominada “Lágrimas de San Lorenzo” aparentemente emanan de la constelación de Perseo, y en promedio cada hora se observan 60 meteoritos, aunque puede llegar a 100, los cuales entran a la atmósfera a una velocidad de 59 kilómetros por segundo.

En el año se presentan 29 mal llamadas “lluvias de estrellas”, pues debe de ser “de meteoritos”, de las cuales, tres son las más copiosas, tal el caso de ésta, Oriónidas, 21 de octubre, y Gemínidas, 13 de diciembre, pues se observa entre 60 a 100 meteoritos por hora, que son restos de un cometa. De menor intensidad son la Líridas, Cuadrántidas, Eta Acuáridas, Táuridas y Leónidas.

Salazar Gamboa expresó en esta ocasión, la Luna no entorpecerá la visibilidad, ya que tendrá una edad de dos días, es decir, el próximo lunes 9 estará en su fase de Nueva, a las 22:09 horas.

La mejor hora para apreciar el fenómeno es a las tres de la madrugada, logrando observar al menos un meteorito cada minuto.

Aunque el fenómeno se aprecia del 17 de julio al 24 de agosto, los mejores días son del 11 al 13 de éste mes.

En el caso de Yucatán, el fenómeno astronómico empezará a partir de las 22:30 horas, al noreste de la bóveda celeste, por lo que recomendó a las personas a alegarse de la ciudad, para evitar la contaminación lumínica de la ciudad, y de preferencia, estar acostado a la playa.

“La mínima presencia de meteoritos se da al anochecer y la máxima al amanecer, debido a la posición de la Tierra, así como la ubicación que tendrá dicha constelación”, expresó.

Detalló que el nombre de Perseidas se debe a que la zona del cielo de donde parecen salir los meteoritos es la constelación del famoso héroe mítico griego, y su popularidad se debe a su intensa actividad.

Perseo será visible a partir de la medianoche, en el noreste de la bóveda celeste, y a las tres de la madrugada, estará a 45 grados del horizonte. Se le puede identificar, dado que al oriente de ésta se encuentra Tauro, con su gran estrella, Aldebarán, a un costado, la constelación de Aúriga y al norte, Casiopea.

Salazar Gamboa explicó que la lluvia de estrellas se asocia al paso de algún cometa, el cual al acercarse o cruzar la órbita de la tierra, dejan partículas, que en algún momento conformaron parte su cola.

En este caso se trata del cometa Swift Tuttle 1862 II, el cual pasó en dicho año, y se le volvió a ver el 15 de diciembre de 1992, “alimentando” este fenómeno. Cada 135 años, el bólido se acerca al Sol.

Los meteoritos son fragmentos, algunos del tamaño de un grano de arena, los cuales son atraídos por la Tierra, entran a la atmósfera a altas velocidades y se queman violentamente por fricción con el aire.

Normalmente, disminuyen mucho en tamaño por efecto de ese fuerte rozamiento con el aire, hasta desintegrarse, pues atraviesan la atmósfera a una velocidad de 59 km/seg.

La mayoría son pequeñas partículas que no sobreviven a la fuerte combustión y son evaporadas, dejando un trazo luminoso en el cielo, efecto popularmente llamado estrella fugaz.

A esta lluvia de estrellas también se le conoce como “Lágrimas de San Lorenzo”, pues coincide con las festividades que se realizan para recordar a al Mártir. Es el santo patrono de Yobaín y Tahdziú, en el cual, del 7 al 12 de éste mes se realizan festividades.

San Lorenzo fue un diácono martirizado y quemado en una especie de “parrilla”, en Roma, el 10 de agosto de 258 DC, por orden del emperador Valeriano.

Entre las principales obras del mártir, destaca el distribuir entre los pobres las riquezas de la iglesia. Nació en Hispania (nombre romano de la Península Ibérica), en 210 de nuestra era. (Yoisi Moguel/Finsat/GFL)

El Financiero en línea

Deja un comentario