Toda eliminatoria es injusta

Toda eliminatoria es injusta

Sí, ya sé, ya sé: lo digo cada cuatro años. Va de nuevo: las eliminatorias son siempre y sin remedio injustas. Es que la calidad no es transitiva. Ejemplo: A es más alto que B, B es más alto que C, luego A es más alto que C. Ni duda. Hay una función transitiva: “mayor que”, expresada con el símbolo >.

Pero si A le gana a B y B le gana a C, no necesariamente A le gana a C. No es una función transitiva. Y eso es la base de todas las eliminatorias. De ahí ese regusto amargo de que la suerte está en contra o a favor y no basta un buen juego para ganar.

Y otra: es un milagro que la selección mexicana haga buen papel en un Mundial. Es mérito de unos cuantos porque el país, como tal, no pone nada de su parte. Bastó con ver las tribunas en el Francia-México: 80 por ciento de los mexicanos con plumas padecían grave sobrepeso. Somos el primer lugar mundial en obesidad. El segundo es Estados Unidos, pero con una gran diferencia estadística: tiene también uno de los porcentajes más altos de deportistas de barrio, de escuela, basquetbolistas neoyorquinos de cancha West Side entre alambradas, básquet de secundaria, fut americano de prepas, jogging de parques y calles (que medio importamos). Por eso les bastó con proponerse entrar al soccer y comenzaron ganando.

Si los griegos son la fuente de nuestros deportes olímpicos individuales: carrera, disco, martillo, jabalina, derivados todos de habilidades necesarias para la guerra, la Europa del norte, sobre todo Inglaterra, es origen de los deportes en equipo, por eso llevan nombre en inglés. En el noreste de Estados Unidos se inventó, para los muchos meses de invierno y nieve, un deporte bajo techo: el basquetbol. Hace ya un siglo de que Estados Unidos arrasa con las medallas en los Juegos Olímpicos: el deporte y las competencias escolares son tradicional cultural.

¡Y el rugby! ¡Ah, el rugby! Esa maravilla, se juega entre países de la comunidad inglesa: de Australia y Nueva Zelanda a Canadá. La camiseta sin mangas, el short de verdad short, uff…

Pero, ¿cuáles son las canteras juveniles del deporte mexicano? No hay fut interescolar que sea un verdadero hábito, quizá la excepción sea Guadalajara, pero no lo suficiente. De todas formas, hace una diferencia enorme al entrar a un vapor público: no digo que todos los reclinados en mesas de masaje sean el Gálata Morente, esa belleza del helenismo romano con un galo herido que nadie debería perderse en el museo del Capitolio, Roma, pero al menos todos tenemos silueta inconfundible de humanos. No ocurre igual en todo el país, digo…

El norte es beisbolero, pero tampoco lo suficiente. Los brasileños inventaron el futbol de playa, el voley de playa, con cerveza y sol. Pero uno ve a los hinchas, fans y hooligans mexicanos de Sudáfrica y no hay rastro de deporte callejero en esas panzotas, esos cuellos desaparecidos entre hombros inexistentes: gente que jamás ha hecho deporte, expertos de tele y cheve. Una tristeza de carnes fodongas. Y de ahí sale una selección que le ganó al campeón mundial en juego amistoso y al subcampeón en eliminatoria: es un milagro que no nos merecemos, para el que no hemos puesto nada.

Dato: El Zócalo se llenó con 45 mil fans para ver el Francia-México. ¿Cómo mete AMLO un millón de los suyos allí mismo? Los embona por abajo como matriushkas: caben 20 en uno.

Ofrezco un método para elegir nuestra próxima selección nacional: “Researchers use science to identify soccer stars”.

Hasta ahora, la calificación de los mejores jugadores mundiales de futbol se ha basado en la opinión de los fanáticos. Pero investigadores de la Universidad Northwestern han diseñado un programa de computadora que mide el éxito del jugador con base en evaluaciones objetivas de ejecución, en vez de opiniones.

Luis Amaral, autor principal, dice que, mientras el básquet y el beis ofrecen un acopio de datos estadísticos para calibrar la ejecución de jugadores individuales —tales como carreras, índice de bateo, robo de bases— no ocurre otro tanto en el soccer. Así que el equipo diseñó un software a partir de información de la Euro Copa 2008. Luego compararon sus resultados computarizados con las opiniones subjetivas de reporteros deportivos que cubrieron los juegos, expertos y entrenadores que nombraron a los mejores jugadores de las competencias.

Dice Amaral que este tipo de análisis, publicado el 17 de junio en Public Library of Science, PLoS ONE, puede emplearse también fuera del mundo del futbol. Ofrece a empresas medidas de la ejecución de sus empleados como miembros de un proyecto en equipo. Es un esfuerzo por desarrollar métodos estadísticamente firmes y transparentes que describan la productividad de investigadores e instituciones, así como el impacto en su trabajo. Contacto: Bobbie Mixon, bmixon@nsf.gov

Aviso no atento: Hoy no bajaré al sótano a solazarme con la andanada de insultos que producirá mi ninguna afición por la afición mexicana y mi respeto por la selección.

Mi página web: www.luisgonzalezdealba.com

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