Silvio Rodríguez: “Las críticas prefiero hacerlas desde Cuba”

El visado ha tardado 30 años en llegar. Pero después de esa larga espera que casi le hizo “perder la fe”, el cantautor cubano Silvio Rodríguez ha podido por fin subirse a un avión rumbo a Estados Unidos para embarcarse en un gira que arrancará el próximo viernes en el Carnegie Hall de Nueva York y después le llevará por diversas ciudades estadounidenses.

Silvio Rodríguez: "Las críticas prefiero hacerlas desde Cuba"

No ha llegado acompañado de Pablo Milanés, como en aquel mítico viaje de 1979 donde sus voces sonaron al unísono en pro de la revolución cubana. Su amistad se rompió hace años por motivos aún no claros. Esta vez Rodríguez, de 63 años, llega solo después de múltiples intentos frustrados -el último fue en febrero, para el homenaje a Pete Seeger, “entonces el visado llegó, pero demasiado tarde”- y con una maleta ideológica algo cambiada respecto a la de entonces puesto que ni la isla ni ‘el imperio’ son los mismos que hace tres décadas.

“Estoy muy contento de poder regresar a los EE UU, que es un país, al que, aunque muchos no lo crean, admiro en muchos sentidos”. Así ha abierto hoy una rueda de prensa en Nueva York en la que música y política se han dado la mano, como en sus canciones. Con la misma sutileza poética que caracteriza sus letras, ha repetido la necesidad de que algo cambie en la isla pero sin comprometerse con peticiones concretas porque “las críticas prefiero hacerlas desde Cuba”.

Ha clamado por el final del embargo y ha reconocido que con Obama la relación ha mejorado. “La situación entre ambos países ha vuelto a donde estaba antes de Bush, pero no ha avanzado más”. Ha lamentado que Obama tenga tantos problemas porque eso le impide pensar en Cuba. “Tiene las manos llenas y creo que solo podrá cambiar la política hacia la isla unilateralmente un presidente que no tenga tantos frentes abiertos como Obama”, ha dicho refiriéndose a la crisis económica, la disputa por la sanidad pública y el vertido de BP. “No confío en que llegue a levantar el embargo, pero… ojalá!” ha proclamado.

En cuanto a lo musical, ha sorprendido declarando su admiración hacia la música de las películas estadounidenses de los años 50. “Mi familia era muy cinéfila y con 20 días mi madre me llevó al cine. Las partituras para películas en la década de los 50 fueron magistrales y algunas composiciones se han quedado como referencia en la memoria colectiva de mucha gente. Recuerdo muchas películas que aunque no fueron musicales se te quedaban en la cabeza. La música de Vértigo (de Alfred Hitchcock) no te abandona, lo mismo que la de de Duke Ellington en El hombre del brazo de oro (protagonizada por Frank Sinatra). Ese contacto con el cine de los Estados Unidos, que fue un gran transmisor de música, es lo que incorporé a mi trabajo. Eso, unido a la amalgama musical que escuchaba cada día en Cuba es lo que hizo de mí el músico que después fui”.

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