No tienes autoridad moral, Javier

No tienes autoridad moral, Javier

Se necesita ser un desvergonzado (y Aguirre encaja perfectamente en esta definición), para intentar mover nuestro corazón en favor de nuestro país mediante UNA ARENGA CON UN OLOR FÉTIDO A POLÍTICO EN CAMPAÑA, como el que nos espeta Aguirre paradito en Reforma leyendo un discursillo que le pusieron enfrente. Si de algo estamos hasta la madre los mexicanos es de ese tipo de rollos mentirosos, populistas y demagógicos, discursos imbéciles que huelen a campañas políticas podridas desde su origen. No Javier, MÉXICO NO SERÁ MEJOR A BASE DE DISCURSOS RIDÍCULOS Y MENTIROSO COMO EL TUYO. Tus palabras son ofensivas para quienes sabemos que no hablas con verdad, bien dicen que PARA CONVENCER, LO ÚNICO SON LOS HECHOS y no las palabras… el ejemplo Javier… el ejemplo. ¿Tú hablando de amor a México?, ¿tú invitándonos a creer en México?, ¿tú asegurando que en México vivimos en un país lo más parecido al paraíso terrenal?, ¿desde cuándo cambiaste tu forma de pensar, Javier?, ¿ya no insistes en que los mexicanos estamos jodidos, como aseguraste hace poco en la radio española?, eres un hipócrita, presumes amor a México, pero vives en Miami por decisión personal ya que temes la inseguridad y la violencia que vivimos, esa violencia que tú pretendes ignorar. Vive México Javier!, se nota que hace muchos años el país te vale madres, en lugar de leer tantos libros como presumes, entérate de la realidad de este México lastimado por gravísimos problemas sociales y sometido por quienes tú promueves estúpidamente, quédate aquí a gritar… ya se pudo, como pretendes en tu discursillo moralino, qué lejos estás de aquel Aguirre popular y sincero, hoy, eres un patético y populista adinerado que vuelve a darme la razón cuando comentaba que habías regresado a trabajar a nuestro futbol muy aburguesado.

Qué vergonzosa manera de vender tu alma al diablo.

PD. ¿Siquiera te diste cuenta de la barbaridad que estabas haciendo al grabar ese promocional tan sucio?… DAS LÁSTIMA.

Carlos Albert/milenio.com

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