El presidente que reveló secretos de Estado a extraterrestres

El presidente que reveló secretos de Estado a extraterrestres

Kirsán Iliumzhínov es un tipo peculiar. Además de ser multimillonario, budista y máximo dirigente del ajedrez a nivel internacional, preside Kalmukia. Sus excentricidades, sin embargo, puede que hayan ido ahora demasiado lejos. Tras reconocer que tuvo contactos con extraterretres, el Kremlin podría investigarle ante la posibilidad de que compartiera con ellos secretos de estado.

Kalmukia es una pequeña república que tras la desintegración de la URSS permaneció federada a Rusia. Un territorio de apenas 300.000 habitantes, en su mayoría de origen asiático, cuya peculiaridad más notable, al margen de ser el único estado budista de Europa, la constituye su mediático presidente.

Tras convertirse en 1993 en el primer jefe de estado calmuco, Iliumzhínov fue acumulando progresivamente todo el poder en sus manos. Bien relacionado con el Kremlin, este multimillonario de 48 años, extraordinariamente místico y ex campeón de boxeo en su adolescencia, es también el presidente de la Federación Internacional de Ajedrez.
Su pasión por este deporte le ha llevado a  incluir como obligatorio su aprendizaje en todas las escuelas del país y a inaugurar en la capital, Elistá, la “City Chess”, una especie de parque temático consagrado al ajedrez, en el que tableros de varios metros cuadrados conviven sin molestarse con estatuas de Buda y de Lenin.

En esta ocasión, sin embargo, Kirsán no ha acaparado la atención de la prensa por su fervor ajedrecístico ni porque haya decidido ampliar su flota privada de Rolls Royce y limusinas. Ahora, han sido sus presuntos contactos con alienígenas los que han puesto en alerta al mísmisimo presidente ruso, Dimitri Medvedev. Todo comenzó, según Iliumzhínov, en su apartamento de Moscú.
Cuando estaba a punto de quedarse dormido, oyó cómo alguien le llamaba desde el balcón. Él se dirigió hacia allí y a través del cristal pudo ver cómo le aguardaba una nave. Apenas unos segundos después, fue abducido a través de un tubo transparente. Una vez en la nave, el presidente calmuco, según sus declaraciones a una television rusa, convivió durante horas con extraterrestres ataviados con trajes espaciales amarillos.

De su experiencia alienígena, Iliumzhínov ha contado prácticamente de todo. Que él autorizo que le dieran una vuelta por el espacio con la promesa de que le permitieran regresar a tiempo para iniciar un viaje oficial a Ucrania, que los extraterrestres con los que contactó “son gente como nosotros” que rehúsan la convivencia con los humanos porque consideran que “todavía no estamos preparados”, o que cuando ellos tratan de conocer datos sobre algún líder politico del mundo se lo preguntan directamente a él.
Su testimonio ha provocado que varios diputados rusos presionen a Medvedev para que abra una investigación. Y es que el propio Iliumzhínov ha llegado a reconocer que reveló algunos secretos de estado durante su abducción: “Sí, la verdad es que les he contado de todo”, afirmó sin despeinarse.

“No soy un hombre loco. Sólo he comprendido que no estamos solos, que no somos los únicos en el universo”. Ante la posibilidad de que estas revelaciones puedan salirle más caras que algunas de sus anteriores excentricidades, Iliumzhínov se ha cubierto las espaldas y asegura que no estaba solo en el momento de ser abducido. Su chófer, su secretario y un ministro de Kalmukia son sus testigos. Sobre el porqué le han elegido a él los alienígenas, Iliumzhínov tiene su propia teoría, que, cómo no, tiene que ver con el ajedrez. El líder calmuco no tiene dudas.
Los extraterrestres introdujeron este deporte en nuestro planeta, lo que les llevó a querer entablar relación con su máximo dirigente en la Tierra. Su excesiva locuacidad interespacial puede, sin embargo, no haber constituido una jugada maestra para Iliumzhínov. Cada vez más voces en Moscú, piden a Medvedev que ponga en jaque al hombre que reconoce haberse confesado con marcianitos amarillos.

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Pablo Gomez/larazon.es

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