Y de acabar con el paro, nada

Y de acabar con el paro, nada
LA perdiz, ese pájaro que tiene nombre de bar de cazadores o de hostal de carretera, tiene que estar mareadísima. Qué mareo me traen con la pobre perdiz, que no sabe dónde acudir, si al cheque-bebé, si a la congelación de las pensiones o a la rebaja de sueldo de los funcionarios. O a la enésima caída de la malísimamente llamada «cúpula militar» de la ETA. Esa es otra. Cuando anuncian que han caído los barandas de la ETA, no me lo creo. Los barandas de la ETA son los moros de Queipo de Llano en «remake» del 2010. Cuando la cosa está achuchada para el Gobierno, hay alguien en La Moncloa que dice:
-Tríncame ya a esa cúpula de la ETA que me dijiste la semana pasada que tenías a punto de caramelo y te dije que pararas la cosa, que aún podíamos aguantar una semanita…
Y el otro va, y dice:
-¡Oído, cocina! ¡Marchando una de caída de la ETA!
Y, como a los moros de Queipo de Llano, los montan en los camiones de los telediarios y empiezan a darles vueltas. Y nos creemos que han acabado con la ETA. Así se explica que por sexta vez en dos años hayan vuelto a detener a la cúpula de la ETA. Cierto que a la ETA se le reproduce la cúpula como el rabo a las lagartijas, pero me escama que siempre justo cuando el Gobierno está achuchadísimo, y no antes ni después, trincan a una pandilla de jefecillos de asesinos.
Por mucho que mareen la perdiz, aquí no acaban ni con la ETA ni con el paro. Tiene triste gracia lo del déficit, el recorte y el tijeretazo. Todo se refiere al problema que han creado ellos mismos, por derrochones y dilapidadores: aquí nadie dice nada de acabar con el paro. Nos meten directamente la mano en el bolsillo para quitarnos el dinero, pagar el déficit de caballo que han creado y Europa no les riña, así que ya me dirá usted cómo va caer el consumo.
Cínicamente considerado es muy conveniente que, por favor, no tomen más medidas contra la crisis. Acuérdense de los 400 euros famosos. Los 400 euros famosos costaron al Estado 5.700 millones de euros. Echen las cuentas: en pensiones ahora dicen que van a ahorrar 1.500 millones y otros 2.400 millones en los recortes a los funcionarios. Ni sumando estas dos partidas se recupera el derroche de aquellos 400 euros con los que dijo ZP que se iba a acabar con la crisis, con el paro y con el sursum corda.
¿Y el Plan E? ¿Se acuerdan del Plan E, que lo iba a solucionar todo levantando aceras y volviéndolas a enlosar? Nos habríamos ahorrado este decretazo y este zapatazo si no hubieran puesto en marcha el Plan E, que costó 8.000 millones de euros. ¿Para qué? Para nada. Para cambiar farolas, abrir calicatas y volver a cerrarlas. Para chorradas. En toda España los ayuntamientos tiraron 8.000 millones de euros en hacer 32.000 chorradas que no sólo no acabaron con el paro, sino que lo incrementaron. Más de 46 millones de euros se despilfarraron sólo en los carteles obligatorios de «Gobierno de España, Plan E» que exigían poner a los ayuntamientos junto a cada cubo de mezcla y a cada andamio.
¿Quién nos asegura ahora que todo esto que acaban de liar para que no los coja el toro de Europa no va a ser tan improductivo y negativo como el Plan E? Deberían seguir el consejo de aquel señor andaluz al que le salió un hijo de lo que ahora llaman «emprendedor», y que se buscaba unas ruinas espantosas en cada negocio que se metía. El padre, harto de pagar como avalista las trampas de los malos negocios del hijo emprendedor, lo llamó un día y le dijo:
– Hijo, ya es hora de que sientes la cabeza y hagas lo que los señoritos andaluces hemos hecho toda la vida.
-¿Y qué hemos hecho, padre?
-¡Nada, hijo, nada! ¡No te metas en más negocios!
Prefiero que ZP se meta a señorito andaluz antiguo y no haga nada. Nos saldría más barato que no tomara más medidas contra la crisis. Y, total, como con el paro no van a acabar de ninguna de las maneras…
Antonio Burgos/abc.es

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