Topes

Topes

El amo del camino

SU MAJESTAD EL TOPE

Juan Miguel Zunzunegui

Todos hemos tenido contacto con ellos, han sido compañeros inseparables de todo aquel ser humano que vive en las ciudades de nuestro México, han frenado nuestra velocidad y quizás hasta salvado nuestra vida en un cruce peligroso de caminos, pero también han ponchado nuestras llantas, arruinado nuestra suspensión y, en general, perjudicado nuestros autos; hablamos, por supuesto, del tope.

Hagamos un viaje al pasado para ubicarnos en la ciudad de México en aquellas épocas de mediados del siglo pasado, cuando, por increíble que parezca, ¡no había topes! Así como se lee; resulta que en la era antes del tope, en las calles había unos bonitos anuncios hexagonales de color rojo que tenían impresa la palabra ALTO.

Teóricamente, la función que cumplían era de avisar al conductor, ante la llegada de un crucero, esquina transitada o paso de transeúntes, para que éste hiciera alto total, volteara y prosiguiera su camino. Evidentemente esta señalización era tan inútil como un refrigerador en el Polo Norte, ya que no había un solo automovilista que lo respetara. Ante esta actitud poco responsable y anti cívica, las autoridades implementaron este monumento urbano que hoy conocemos por tope.

Tipos de topes

Tope fantasma

Este adminículo citadino ha provocado en todos grandes dolores de cabeza. Topes que hace 25 años no han recibido una mano de pintura, son actualmente armas mortales en espera del conductor despistado que, desprovisto de una adecuada visión de rayos, se encuentra incapacitado para distinguir en la noche, a ese tope camuflado con el pavimento, colocado además de manera estratégica para perjudicar de la mejor manera el automóvil.

El monumento al tope

Todos nos hemos enfrentado a él: es grande, alto y ancho; más o menos como una rampa. Hay veces que lo colocan al final de una bajada pronunciada, lo cual verdaderamente provoca que un coche ligero pueda despegar sus cuatro llantas del piso.

El tope banqueta

Es una variedad del anterior, sólo que éste, además, es de bordes altos y sin curvas, tal y como son las banquetas. Constituye un auténtico muro que, cual muralla china, parece estar ubicado para impedir el paso de vehículos extraños.

El tope mixto

Este es un híbrido  monstruoso, tipo Frankenstein, compuesto por dos elementos clásicos de la traza urbana; un bache, hondo y profundo, colocado de forma estratégica justo después de un tope alto. Esto provoca que el conductor suba el tope con total confianza y ¡sorpresa!, cuando baja se encuentra con este magnífico hoyo, en una posición imposible de esquivar. Adiós a la suspensión Este tope mixto tiene una variante; aquel que tiene el bache justo encima y en medio.

La tortuga asesina

Topes

Pertenece al terreno de la nostalgia; todos lo hemos visto, es el tope de la década de los cincuenta: una hilera de bolas de acero enterradas en el pavimento, es probablemente el tope más desagradable de pasar, sobre todo aquellos que a causa del gran mantenimiento que reciben, tienen incluso agujeros en las tortugas metálicas.

El tope burlón

Tal como dice el nombre, es el tope que se burla de ti. Suele ser invisible a falta de pintura, pero identificado con un letrero; el problema está en que este letrero está justo junto al tope e incluso centímetros después. Imposible frenar, ves el letrero cuando tu auto ya está surcando los cielos.

El Epot (o tope invertido)

Nuevo implemento vial, primo hermano del tope, pero dentro de la rama rica de la familia; es decir, es el tope de la gente bien. Seguramente lo han podido ver en las más exclusivas zonas residenciales. Es un tope cóncavo, un anti tope. Algunos teóricos sostienen que son necesarios para conservar el balance del continuo espacio – tiempo dentro del cosmos; es decir, habiendo tantos topes hacia arriba, es necesario colocar topes hacia abajo para equilibrar la materia del universo y el peso del planeta tierra.

Todos hemos pasado por este moderno “reductor de velocidad”, un tope invertido, normalmente hecho de adoquín; una pequeña rampa donde podemos depositar la defensa delantera del coche. Aún no se sabe por que la gente bonita opta por esta variante en sus colonias.

El tope camaleón

A todos nos ha pasado; venimos a considerable velocidad en una vía rápida, recta y de bajada, cuando a lo lejos vislumbramos lo que a todas luces en un tope; ahí están, las famosas líneas amarillas diagonales que invariablemente se colocan encima de estos monstruos de asfalto.

Nos paramos en el freno, el coche derrapa, se queman las llantas, todo rechina, justo a tiempo para darnos cuenta de que no hay tope, es simplemente el disfraz; seguramente una astucia del presupuesto para obligarnos a frenar sin tener que hacer el gasto real en el tope.

Pero la total burla a nuestra inteligencia; el cinismo, casi podríamos decir la mala obra con premeditación, alevosía y ventaja, es cuando más adelante, en ese mismo camino, hay un tope enorme, pero este sin una sola gota de pintura ni letrero, ya que todo el dinero destinado a estos avisos se gastó en el tope camaleón.

La Fórmula…

Si alguna vez han tenido la maravillosa oportunidad de pasear por nuestro México, habrán notado que cada pueblo carretero tiene distinta cantidad de topes, los cuales se presentan con variada frecuencia sin importar la extensión real del pueblo en cuestión.

Enfrentados a este inconveniente en medio de las carreteras, debemos pensar que los topes están colocados ahí para preservar la vida y “seguridad” de sus habitantes, que enfiestados y distraídos pueden optar por atravesar la carretera pensando que si cierran los ojos, los automóviles que suelen transitarla “desaparecerán”.

Esto nos lleva a una reflexión en el terreno de la física… o quizá de la matemática: el número de topes en X poblado (o conlonia –para quienes vivimos en la ciudad-), es inversamente proporcional al ”coeficiente intelectual” de sus habitantes.

Recomendación

Sin duda alguna esta clasificación puede ser mucho más amplia, tan amplia como la cantidad de desperfectos que la falta de mantenimiento puede provocar; ésta que presentamos es sólo una muestra. Definitivamente lo que podemos recomendar es extrema precaución, agilizar la vista y, desde luego, respetar los límites de velocidad, en espera de que esa medida limite la producción de topes en nuestro país.

Viva México: Capital mundial del tope.

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