Sujetavidas

Sujetavidas

Una noche de juerga un amigo te presenta a un conocido completamente desequilibrado. Estáis en la discoteca un rato y al salir alguien comenta de ir a no sé qué pueblo porque por lo visto hay una fiesta molona. Aceptas, entráis en un coche y el que conduce resulta ser el loco. Minutos antes le has visto tragarse los cubatas doblaos y ahora cometiendo todas las infracciones imaginables mientras conduce: móvil, exceso de velocidad, mamada… Todo. No hace nada legal.

Sabes que no vas a salir vivo de ahí. De hecho, ves cómo el artista coge una curva muy cerrada a 180 km/h, haciendo que el coche invada un paso a nivel en el momento en el que un tren está a 50 metros de vosotros. El choque es inminente y lo primero que haces es aferrarte con mucha fuerza al asa, como si por el hecho de transmitir toda tu energía a ese mango te fueses a salvar.

Confiar ciegamente en ese trozo de plástico, en definitiva.

Perico Romero

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