Prestadle ocho minutos a Ludovico Einaudi

La aldea irreductible es uno de mis blogs favoritos, he querido hacerle caso en esta entrada, ¡como no! y me gustaria que siguieran al pie de la letra su recomendacion, a mi me resulto evocadora:

Prestadle ocho minutos a Ludovico Einaudi

Muchas veces, metido en la dinámica de intentar escribir algo todos los días, se me olvida para y por qué me metí en esto de los blogs.

Le doy vueltas a las ideas pensando en qué será lo que os gustaría leer o encontrar en un post, paso el tiempo intentando buscar cosas curiosas qué compartir con vosotros y me dejo atrás lo que realmente me gusta a mí.

Hoy me pienso dar un capricho, un autoregalo para recordarme que, más allá de que guste o no esta Aldea, lo importante es que me guste a mí… Todos los que tenemos un blog deberíamos hacer esto más a menudo.

Vuelvo a mis tranquilas atmósferas minimalistas por las que intento navegar siempre que puedo y en esta ocasión el capitán se llama Ludovico Einaudi, un compositor italiano que crea verdaderos poemas musicales.

Prestadle ocho minutos a Ludovico Einaudi

Un músico que me lleva acompañando desde los tiempos que vivía en Sevilla y que llevaba conmigo mientras recorría la orilla del Guadalquivir, allá por el lejano 2003, en un walkman con cassettes grabadas con gente como Ottmar Liebert, Loreena McKennitt o Wim Mertens.

Así que hoy, me voy a dejar esta entrada como antiguamente… una entrada para mí y los cuatro gatos que se pasen por aquí y además me voy a permitir el lujo de pediros un favor: Dejad lo que estéis haciendo… en serio… Olvidad un momento la tele, el movil, las noticias, no sé… lo que estéis haciendo y prestadle ocho minutos a Ludovico Einaudi

Después, si queréis, podéis seguir con lo que sea, podéis seguir girando al ritmo al que tengáis el mundo, pero estos ocho minutos confiád en mí y dejadlos en los sabios dedos de este hombre.

Prestadle ocho minutos a Ludovico Einaudi.

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