Microrrelato: Es bueno saberlo

Microrrelato: Es bueno saberlo

Él la besó con pasión, le mordió el cuello y la levantó por las nalgas. Ella apartó su boca.

– Soy frígida – dijo.

Tres horas más tarde, exhausta tras los múltiples orgasmos, ella escuchó al fin su respuesta.

– Yo soy Thomas, encantado.

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