Mark Rothko: La intensidad del drama.

Mark Rothko: La intensidad del drama.

Carne y huesos, vulnerabilidad al placer y al dolor; el espectador diluido en grandes campos de color que conducen a la esfera interior, al cosmos y a la nada. Ocres, rojos y negros enfrentan al espectador a sí mismo, le sumen en un estado de contemplación hasta el abismo del vacío y de vuelta a la existencia.

La espiritualidad de las obras clásicas de Rothko durante los años 50 había sufrido anteriormente una larga evolución para llegar a la no-forma: un fondo monócromo sobre el que flotan áreas rectangulares de colores simbólicos creando tensión entre ellos. Cuadros de una belleza basada en una abstracción de tono lírico, alejada de lo representacional, que nos abruman con su significado y evocan emociones soterradas en lo más profundo.

Fueron el Expresionismo y Surrealismo los que llevaron a Rothko a sus Colour-Field Paintings. La progresiva simplificación de las imágenes para definir una experiencia mística a partir de colores de gran intensidad y la ausencia de referencias (o quizá referencias a la ausencia) envuelve al espectador abrumado por tanto peso, la ambientación poética que destila la materia de sus cuadros nos pierde en otra dimensión metafísica.

Colores expansivos que agotan la mente para dejarla libre de convencionalismos y llegar sin intermediarios a la contemplación espiritual. Así, una de las preocupaciones fundamentales de Mark Rothko fue siempre la relación entre obra y espectador; el observador debía verse envuelto por la ambientación para alcanzar toda la inmensidad que él ofrece con sus sugerencias sensitivas. En sus palabras:

Mark Rothko: La intensidad del drama.

Y si he de depositar mi confianza en algún sitio, la otorgaría a la psique del observador sensible y libre de las convenciones del entendimiento. No tendría ninguna aprensión respecto al uso que este observador pudiera hacer de estas pinturas al servicio de las necesidades de su propio espíritu; porque, si hay necesidad y espíritu al mismo tiempo, seguro que habrá una auténtica transacción.

Sara Rivera

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