Los griegos gastan… y los alemanes pagan

Los griegos gastan... y los alemanes pagan

Grecia está muy lejos aunque los griegos, miren ustedes, nos han dejado la colosal herencia del clasicismo, una buena parte de nuestro vocabulario y los fundamentos del pensamiento moderno. Somos más helénicos que aztecas (esto lo digo deliberadamente para enfurecer a los folcloristas militantes) y Edipo, Electra y Otelo están más cerca de nosotros que, digamos, Quetzalcóatl y Huitzilopochtli.

Bueno, pero los griegos contemporáneos, aparte de que hablan una lengua tan apartada del idioma de Aristóteles como el español del latín, son algo indisciplinados, un poquitín irresponsables y un tanto mentirosillos. Vamos, si aquí hemos criticado tan groseramente al gordo Carstens y a los encargados de llevar las riendas de la economía nacional, allá, en la República Helénica (no, no se llama Estados Unidos de Grecia sino así, como hubiera debido llamarse también este país, República Mexicana, si los señores constituyentes de 1824 no hubieran cedido a la tentación de imitar al amo yanqui), los responsables de las finanzas públicas merecerían la horca porque, aparte de endeudarse como si tuvieran la chequera de Luis Echeverría, maquillaron las cifras para que mamá Unión Europea no respingara y no los llamara al orden.

Sin embargo, en ese rincón del mundo también tienen a su potencia imperial salvadora para tender la mano y recibir los millones que derrocharon alocadamente: se llama Bundesrepublik Deutschland, es decir, República Federal Alemana. Justamente, los alemanes llevan algo así como una década de apretarse del cinturón: no han tenido prácticamente aumentos de salarios, han mantenido una draconiana disciplina fiscal y llevaron a cabo una reforma para flexibilizar el mercado laboral —o sea, para poder echar más fácilmente a los trabajadores a la calle y propiciar de tal manera la competitividad del país— cuyos costos políticos han sido asumidos por la clase dirigente en las urnas. Como premio por su buena conducta, les toca apoquinar con la deuda griega. Eso es solidaridad y no cosas…

Roman Revueltas Retes/mileniodiario

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