El nuevo gurú económico

¿Es Stigliz? No. ¿Es Krugman? No. ¿Es Prescott? No. Es… ¡Julio Iglesias! El cantante hizo ayer un diagnóstico sobre la economía española que supera en profundidad la de los tres premios Nobel juntos. Explicó que Zapatero “está equivocado porque no ha escuchado lo que tiene que escuchar”. Y es que, añadió, “los políticos a veces no se dan cuenta de que cinco y cinco no son diez, sino 25”. Conclusión: “España necesita un cambio de Gobierno”. Eso es lo que se llama tener las cosas claras. Eso es un hombre que vuela alto. ¡Uepa!

Casandra/publico.es

 El nuevo gurú económico

El cantante Julio Iglesias ha confesado sin reparo, aunque no sin levantar polémica, sus preferencias políticas. En una entrevista en Punto Radio en Rabat, el intérprete ha criticado a Zapatero y ha pedido claramente “un cambio de gobierno para España”, unas declaraciones que pueden dar que pensar sobre la pertinencia de que personajes públicos que ocupan una posición privilegiada, hagan manifestaciones políticas tan claras, cosechando éstas especial resonancia.

El cantante afirmó desde Marruecos: “El socialismo llega a los sitios en los momentos justos y se tiene que ir en los momentos justos”. De la misma manera, Iglesias aseguró que Zapatero “está equivocado porque quizá no ha escuchado todo lo que tenía que escuchar”.

El artista reside formalmente en Miami, por lo que se ajusta al régimen fiscal establecido allí. Su patrimonio asciende a 3.600 millones de euros, según la estimación hecha por el periodista Jesús Salgado en su libro ‘Riquísimos’. Además, con más de 25 millones de álbumes, es el cantante que más discos ha vendido en España.

Estas declaraciones parecen contrastar con la voluntad que tuvo el cantante de reunirse en 1982 con el entonces presidente Felipe González. De hecho, la entrevista finalmente se celebró en octubre del citado año, en vísperas del triunfo socialista por mayoría absoluta y gracias a la intercesión de Jaime Peñafiel.

Pero la controversia que despiertan estos asuntos no es nueva. Algunas de las celebridades que reivindican o critican determinadas posturas políticas han sido acusadas de recibir contraprestaciones que quizá influyeron en la determinación de esas orientaciones respecto a un determinado partido. Por ejemplo, al cineasta Pedro Almodóvar se le reprochó estar recibiendo numerosas subvenciones mientras rompía una lanza por los partidos de izquierda, y los artistas ‘de la ceja’ fueron criticados por algunas voces que afirmaron que fueron ‘comprados’ por la SGAE.

En este sentido, el caso de Julio Iglesias puede no distar demasiado de esas circunstancias desde las que algunos artistas hicieron ciertas declaraciones. No en vano, firmó numerosos contratos con la Generalitat Valenciana y con la Xunta de Galicia para programar actuaciones en estas zonas de España. Incluso se presentó una querella acusando al Gobierno valenciano de pagar ‘de más’ al cantante. Este proceso se archivó, aunque el 30 de abril de 2010 de se dictó una orden de búsqueda y captura contra José María Tabares, ex director general del Instituto Valenciano de la Exportación, investigado por supuestos pagos irregulares a Iglesias. Cabe mentar que esta causa se archivó porque el juez consideró que sin Tavares localizado la instrucción no podría continuar.

Las últimas palabras de Julio Iglesias reabren ahora el debate sobre hasta qué punto los personajes públicos pueden o deben usar su proyección mediática e influencia para tratar de favorecer a una determinada opción política o alzarse contra una formación.

Las reacciones de los lectores de diferentes periódicos en internet no se han hecho esperar y rápidamente han acusado a Iglesias de vivir ajeno a la realidad española y de lucrarse con numerosos contratos en la Comunidad Valenciana. Queda por saber qué opinión tienen los españoles acerca de que un personaje público aproveche su notoriedad para trascender su opinión y tratar de convertirse en un agente político.

lavozlibre.com

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