La solidaridad de los indigentes

La solidaridad de los indigentes

PEDRO CLUSTER.- Los indigentes españoles, los ‘sin hogar’, esas personas que ven todos los días durmiendo en las calles sobre unos cartones somos los mejores expertos en crisis. Preocupados por la crisis financiera, la crisis que afecta a la Banca y las Cajas de Ahorros, que les impide dar créditos, y concienciados por la magnífica campaña ‘estosololoarreglamosentretodos.org’ hemos decidido solidarizarnos y buscar una solución.

Para ello proponemos lo siguiente: ya que los pobres Bancos se han visto pillados en el sector inmobiliario y tienen unos 150.000 pisos contabilizados en sus balances a un valor que ahora les impide vender, puesto que darían más perdidas, nosotros, los indigentes, alquilaríamos 15.000 de esos pisos.

La solidaridad de los indigentes

Lamentamos no poder alquilar más, pero solamente somos unos 30.000 en toda España. Fijaríamos un precio de alquiler, de común acuerdo de 700€ mensuales.

Los dos indigentes que arrendarían cada piso, pagarían, detrayéndolo de su Renta Mínima de Inserción, la cantidad de 300€ (150€ cada uno).

Es decir, los Bancos ingresarían 4.500.000€ mensuales por unos pisos que ahora no están en valor y, ellos, los Bancos donarían los 400€ restantes (sin implicar ningún desembolso), lo que les permitiría desgravar fiscalmente como donación sobre 6.000.000€ mensuales.

Hay que valorar el esfuerzo que ello supone para los indigentes, ya que, además de desembolsar 150€ mensuales, les obligaría a vivir en un piso, y como todos ustedes saben, nosotros, que somos unos vagos y alcohólicos, preferimos vivir tirados en la calle, con frío, sobre dos cartones húmedos, lo que es mucho más saludable y nos da más libertad.

Pero en tiempos de crisis arrimamos el hombro. ¡Que no se diga! Este plan podría tener además efectos colaterales. Primero, la campaña de imagen que podrían hacer los bancos. “En tiempos de crisis, estamos con los más pobres”.

Y después, quizás, los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas, como el de Madrid, con el ahorro que tendrían en gastos de albergues, Samur Social y recorte de subvenciones a ONGs, podrían implementar un PLAN I (Plan Indigente) y dar trabajo a unos cuantos, los más raros, los que quieren trabajar, aunque no sé si llegará para todos.

Acabar con la pobreza extrema es sólo cuestión de voluntad política. 

Deja un comentario