Tuvieron un sirenito

Tuvieron un sirenito

Cuenta la leyenda que en algún lugar del Mar Caribe doña América Latina fue y le dijo al doctor: “quiero un hijo”, “pero señora mía ya a su edad no es conveniente”, “no importa, quiero un hijo, sangre de mi sangre”, “pero si usted ya ha dejado su semilla en varios lugares, mire ahí está la Organización de Estados Americanos; la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, sus tratados de libre comercio” “pero yo quiero un hijo que se parezca solamente a mí”, “pero señora sus genes no son los mejores, necesitamos equilibrarlos”, “que no y no, quiero un hijo ya”.

Después de tanta insistencia, al doctor no le quedo otra que mandar a doña América Latina a Playa del Carmen con un grupo mandatarios y mandatarias a que le hicieran un hijo. Así finalmente el martes 23 de febrero nació un sirenito justo a los dos días de juntados, con la cara de angelito pero cola de pescado. Como dicta la tradición inmediatamente lo bautizaron con el nombre de “Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños de José María Concepción del Refugio de todos los Santos”

¿Para qué quería doña América Latina tener un retoño? a) para justificar la asistencia de todos los mandatarios a Playa del Carmen, y tener algo de qué platicar el resto del año; b) para probarle a su ex novio estadunidense que puede rehacer su vida sin él; c) porque quiere demostrarle a los vecinos que ya es mayor de edad y puede valerse por sí misma; d) para darle el avión a Felipe Calderón; e) nada más porque le dio la calentura; f) todas las anteriores; g) no sabe/no contestó.

El día del nacimiento, se hizo una gran fiesta y todos los y las progenitoras se abrazaron y regalaron puros y chocolates, mientras los tíos de todo el mundo miraban al retoño con recelo y cautela, ¿cómo va a sobrevivir con el puro ADN de sus padres y madres? ¿y si le sacaba las mañas reeleccionistas de algunos mandatarios latinoamericanos? ¿cuál será su alimento oficial? ¿Frijoles con arroz, arepas, feijoada, churrasco, ceviche o hallacas? Porque lo único que estaba claro es que no le iban a dar hamburguesa ni tocino canadiense.

Cuando el bebé fue presentado en sociedad, inmediatamente los medios de comunicación comenzaron a verle distinto parecido. Tiene los ojitos pispiretos de Cristina Fernández de Kirchner, el problema es que uno se le va para la izquierda y otro para la derecha. Esos labios a la Johnny Laboriel no podían ser otros que los de Hugo Chávez, pero no sólo le sacó la boca, sino lo gritón pues cuando empezó a llorar exigiendo su biberón, no hubo cumbre latinoamericana que lo callara.

Cuando finalmente llegó la nodriza, el infante la mordió, así se supo que le había sacado el carácter a Rafael Correa.

Por cierto, se supo que Álvaro Uribe y Hugo Chávez se pelearon por ver a quien le había sacado más parecido. “Sea varón y reconozca que es mi viva imagen”, dijo el Presidente colombiano, “¿Pero qué le pasa caballero?, usted quisiera que le sacara en lo franco, pero no por derecho, sino por franquista”. La cosa no llegó a más sólo porque Uribe no tenía ánimos después que le dijeron que no vería crecer a su hijo, ya que no le habían autorizado la reelección.

El angelito ya sacó su primer colmillo que bien podría ser herencia de Lula Da Silva, que sabe aprovechar cualquier coyuntura para posicionar a su país y fortalecer su liderazgo en la región. Aunque el niño nació enorme —con los cachetes y la pancita del mandatario peruano Alan García— va a caminar hasta dentro de uno o dos años, en las Cumbres de Venezuela en el 2011 o de Chile en el 2012, en una de esas podría hasta tardar más, si sigue siendo testigo de la violencia intrafamiliar de sus padres que se la pasan peleando.

Al ver el vástago que nació, el doctor que asistió el parto en lugar de darle una nalgada al recién nacido, mejor aporreó a su madre y le advirtió que como dicen los expertos: “el que nace pobre y feo, tiene grandes posibilidades de que al crecer se le desarrollen ambas condiciones”.

Vianey Esquinca/exonline.com.mx

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