Muñeco de carnaval

Muñeco de carnaval

Con crótalos y sin ligas, las gaditanas, bayaderas o flamencas hicieron caer sin puntilla desde Ovidio a Lord Byron. En Cádiz hay que mamar, dijo Jesús Quintero en el pregón, y toda la Atlántida repitió la jaculatoria. La capital de Occidente, donde todos están zumbados, se prepara para el carnaval. Fernando Quiñones salió a hablar disfrazado de senador romano, unos dicen que con una corona de boquerones vivos y otros que con una corona de mojarras. El Beni se compró cuatro trajes y se pasó tanto con el colirio y la farlopa que se olvidó la letra del pregón.

Se cuenta que Byron llegó a caballo desde Sevilla y se puso ciego de serry en una parada en Jerez y así siguió durante su estancia. A Trotski lo deportaron a Cádiz y se quedó fascinado con esa «pequeña ciudad encantadora», un año antes de los 10 días que estremecieron al mundo. La policía alternó con él y decía a la gente: «No se trata de un carterista sino de un caballero aunque con ideas un tanto extrañas»; le protegieron hasta el punto de que cuando un vendedor le pidió dos reales por una docena de camarones, lo guardaron.

Este carnaval es un vía crucis. El pregonero tiene nombre de tomo, se llama José Luis García Cossío, guionista de Los Morancos aunque el guión se ha escrito solo: otra vez la chirigota de España malherida y de carnaval vestida. En el Teatro Falla se escenifica la insolvencia y el riesgo del país con cuartetas dirigidas a Zapatero. Dicen algunas coplas que les gustaría ver al presidente parado «con siete niños, con 400 euros, si pagas la luz, la casa y también el internet».

En otros tiempos se seguía la costumbre de quemar a un monigote de paja después de haberlo mostrado en la horca y tras pasearlo en carro entre un bullicioso cortejo sometido a la burla sacrílega. Ese muñeco de paja es Zapatero, escarnecido como un Pierrot de trapo. Le ha tocado ser el bufo final, heredero directo del soldado romano que en las saturnales era elegido rey para al trigésimo día ser obligado a suicidarse ante el altar de dios. Los de ETA, además, preparaban la traca final. Según declara Rubalcaba, se ha encontrado un mapa de San Fernando en el piso de bombas que tenían en Portugal.

Ya han hablado, no el chivo sino el macho cabrío, el diablo, culpable de todo. Por unos días los tuertos tendrán dos ojos y la España chirigotera, con mariscos alquilados como dicen los gitanos, ha encontrado el origen de toda la ruina. Las comparsas, piñatas, pitos de caña, bandurrias de la España vengativa, contra Zapatero.

Muñeco de carnaval

Suenan las carcajadas del mar en la ciudad donde la tercera parte de los pichas son paratas.

Raul del Pozo/elmundo.es

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